El Deportivo ha resuelto uno de los problemas que había generado malestar entre varios abonados de Riazor. El club ha retirado de su ubicación inicial una cámara instalada en la grada que obstaculizaba la visión del terreno de juego y la ha reubicado en una zona superior, permitiendo que los socios afectados recuperen sus localidades originales.
La información ha sido publicada por 21 Noticias, que explica que la solución llegó después de varias gestiones realizadas a través de la Oficina de Atención al Deportivista (OAD) y de las comprobaciones efectuadas directamente en el estadio. Con el nuevo emplazamiento del dispositivo, las localidades que habían quedado anuladas vuelven a estar disponibles.
Los abonados recuperan sus sitios y la visibilidad
El cambio tiene una consecuencia inmediata: los socios afectados pueden regresar a sus asientos habituales y recuperar la visión completa del campo. No se trata, por tanto, de una simple recolocación técnica del equipamiento audiovisual, sino de una modificación que devuelve localidades que habían quedado inutilizadas por la instalación inicial.
El episodio se produce en un verano especialmente sensible en todo lo relacionado con la gestión de los abonados de Riazor. El club ya había introducido cambios para atender algunas de las reclamaciones de sus socios, como cuando habilitó nuevas opciones de cesión y liberación de localidades en Marathón Inferior después de semanas de protestas.
Riazor, al límite de localidades disponibles
La recuperación de estos asientos tiene además un valor añadido en una temporada en la que la demanda ha llevado al estadio prácticamente al límite. El Deportivo cerró su campaña con 29.854 abonados y las localidades con asiento prácticamente agotadas, por lo que cada plaza recuperada tiene importancia real.
En ese contexto, mantener bloqueados asientos por una instalación técnica resultaba especialmente delicado. La reubicación de la cámara permite compatibilizar las necesidades audiovisuales de la competición con la utilización completa de la grada.
Otro gesto para rebajar la tensión con la afición
El movimiento llega además después de un verano en el que la relación entre el club y una parte del deportivismo ha atravesado momentos de fuerte tensión. M90 analizó recientemente cómo el regreso a Primera había dejado al descubierto un importante desencuentro entre la propiedad y parte de la afición, con los abonos y las condiciones de determinadas zonas de Riazor como uno de los principales focos del conflicto.
En este caso, la solución ha llegado por una vía mucho más sencilla: reclamación, comprobación y corrección. Los abonados recuperan su lugar y el club evita mantener abierto otro frente innecesario en un estadio que esta temporada volverá a vivir prácticamente lleno cada fin de semana.