El Pontevedra CF ha decidido intervenir de nuevo en el césped de Pasarón antes de que el invierno vuelva a convertir el terreno de juego en un problema. La entidad granate ha instalado un sistema de drenaje complementario en la zona superficial con la intención de mejorar la evacuación del agua y ganar tiempo hasta diciembre.
La presidenta del club, Lupe Murillo, explicó la actuación durante la tradicional ofrenda a la Virgen Peregrina, en unas declaraciones recogidas por Diario de Pontevedra. El objetivo no es presentar una solución definitiva, sino evitar que se repita a corto plazo el escenario de las últimas temporadas y conseguir que el campo llegue al invierno en unas condiciones, al menos, “medianamente decentes”.
Una solución de urgencia para un problema que viene de lejos
Pasarón arrastra desde hace años dificultades de drenaje que se agravan con la lluvia y que han obligado al club a invertir en distintas actuaciones sobre el terreno de juego. La propia Murillo ya había reconocido meses atrás la frustración por unas obras que no habían terminado de resolver el problema de fondo.
Ahora el Pontevedra ha optado por una medida intermedia: mantener el drenaje inferior que todavía conserva algo de funcionamiento y añadir una vía complementaria más cercana a la superficie para retirar agua con mayor rapidez. El club quiere comprobar primero cómo responde el sistema antes de valorar su eficacia real.
El problema del césped no llega precisamente en un momento de calma competitiva. El equipo de Rubén Domínguez está a las puertas del estreno liguero y M90 ya analizó cómo el Pontevedra llega al inicio de Primera Federación con un once prácticamente perfilado y pocas decisiones pendientes.
El primer examen serio llegará en septiembre
El calendario ofrece muy poco margen. El conjunto granate debutará lejos de casa, pero Pasarón tendrá su primera gran prueba como local el 5 de septiembre ante el Arenas de Getxo. Una semana después volverá a recibir otro partido de liga, por lo que el césped tendrá que responder desde muy pronto.
La intervención busca precisamente evitar que el deterioro se acelere antes de que llegue el tramo más húmedo del año. El club asume que la solución completa requerirá una actuación de mayor profundidad, pero no quería afrontar otra temporada cruzando los dedos cada vez que apareciera lluvia en la previsión.
Murillo también mira al mercado y al proyecto deportivo
La presidenta granate aprovechó su comparecencia para repasar también la planificación deportiva. Considera que el mercado de este verano ha resultado más sencillo que el anterior y destacó que varias operaciones pudieron cerrarse con tiempo, lo que permitió a Rubén Domínguez trabajar con buena parte del bloque durante la pretemporada.
El Pontevedra todavía conserva margen para algún movimiento final, especialmente en ataque. En M90 contamos recientemente que el club concentraba sus últimos esfuerzos del mercado en completar la parcela ofensiva, sin intención de inflar una plantilla que quiere mantener corta y competitiva.
Murillo también defendió la ambición de una entidad que afronta su tercera temporada en Primera Federación y que quiere seguir consolidándose en una categoría especialmente exigente. El discurso, eso sí, fue mucho más prudente que grandilocuente: continuidad, tranquilidad y crecimiento.
En paralelo, el club sigue reforzando su identidad alrededor de Pasarón. La presentación de las nuevas camisetas inspiradas en Os Tirantes y O Burgo fue uno de los últimos ejemplos de esa conexión entre el equipo y la ciudad. Ahora toca que el escenario principal aguante el ritmo.
Porque en Pasarón el partido más incómodo del inicio de curso no se juega solo contra los rivales. También se disputa, otra vez, contra el agua.