El club introduce una nueva medida tras las quejas de las últimas semanas: los abonados de Marathón Inferior podrán ceder su localidad a otra persona o liberarla para su reventa, con un retorno del 50 % del precio de la entrada si finalmente se vende
El Deportivo ha anunciado un nuevo cambio en las condiciones de uso de los abonos de Marathón Inferior. A partir de ahora, los titulares de una localidad en la grada de animación que no puedan o no quieran acudir a un partido podrán optar entre ceder su abono a otra persona o liberar la localidad para que el club vuelva a ponerla a la venta, dos posibilidades que hasta ahora estaban en el centro de las reclamaciones de una parte de los afectados.
La medida llega después de varias semanas de tensión entre el club y una parte del deportivismo por las nuevas condiciones implantadas en Marathón Inferior. El conflicto llegó a trasladarse a las gradas y a la calle, con las peñas paralizando la animación en Riazor y, más recientemente, con el llamamiento a no acudir al Teresa Herrera ante el Real Madrid. El Deportivo presenta ahora esta modificación como resultado del proceso de escucha abierto con los abonados de la grada.
Cómo funcionará la cesión del abono
Cuando el titular de un abono de Marathón Inferior quiera que otra persona ocupe su localidad para un encuentro concreto, deberá tramitar la cesión a través del portal habilitado por el Deportivo. En el proceso tendrá que facilitar el nombre, los apellidos y el DNI de la persona que vaya a utilizar el asiento.
La persona que reciba la cesión tendrá después que completar presencialmente el proceso de identificación en la OAD o en el espacio que determine el club. Allí deberá aceptar expresamente las normas específicas de Marathón Inferior y retirar una entrada personal e intransferible válida únicamente para ese partido. En el caso de menores, el trámite podrá realizarse mediante sus progenitores o representantes legales.
El abonado recibirá el 50 % si su localidad liberada se vende
La segunda opción permitirá liberar directamente la localidad. Si el Deportivo consigue venderla posteriormente, el titular del abono recibirá el 50 % del valor de la entrada en saldo monedero o saldo de liberación, siguiendo un sistema similar al habilitado para el resto del estadio.
La principal diferencia estará en la forma de adquirir esas localidades: las entradas liberadas de Marathón Inferior se venderán exclusivamente de forma presencial en las taquillas del club. El objetivo es que el comprador pueda ser identificado y acepte de manera expresa las condiciones particulares de la grada antes de acceder a ella.
El club mantiene el sistema de identificación
El Deportivo no modifica, en cambio, la filosofía de las medidas de control implantadas en Marathón Inferior. El club insiste en que la identificación individual de los asistentes busca preservar la grada como espacio de animación y evitar que eventuales conductas violentas, discriminatorias o vandálicas puedan traducirse en sanciones colectivas o incluso en cierres parciales del estadio.
La entidad defiende que este sistema permite individualizar responsabilidades si se producen incidentes y sostiene que no tendrá ningún efecto práctico sobre quienes cumplan las normas. La nueva vía de cesión y liberación aparece así como una concesión operativa dentro de un modelo de control que el Deportivo mantiene intacto.
El cambio se produce con Riazor prácticamente al límite de su capacidad para abonados. El club cerró recientemente su campaña con 29.854 socios para su regreso a Primera, de modo que la posibilidad de recuperar localidades que no vayan a utilizarse también puede contribuir a reducir asientos vacíos en una temporada de máxima demanda.