La Federación de Peñas Deportivistas, Riazor Blues y Old Faces piden a los afectados de Marathón Inferior que no acudan este miércoles a Riazor y extienden el llamamiento al resto del deportivismo. También solicitan a quienes secunden la protesta que no liberen sus localidades.
La tensión entre una parte importante de la afición organizada y el Deportivo tendrá este miércoles uno de sus capítulos más visibles. La Federación de Peñas Deportivistas, Riazor Blues y Old Faces han realizado un llamamiento para que los abonados afectados por la situación de Marathón Inferior no acudan al Trofeo Teresa Herrera, que enfrentará al conjunto blanquiazul con el Real Madrid a partir de las 21:00 horas.
La petición se extiende además al conjunto de la masa social. Los tres colectivos solicitan a los aficionados deportivistas que secunden la protesta y añaden una medida destinada a hacer todavía más visible el plante: piden que aquellos socios que decidan no acudir tampoco liberen su localidad, de forma que sus asientos permanezcan vacíos durante uno de los encuentros con mayor repercusión de la pretemporada.
El conflicto de Marathón Inferior se traslada a una de las grandes noches del verano
La elección del Teresa Herrera aumenta considerablemente la dimensión de la protesta. El Deportivo recibe al Real Madrid en la 81ª edición del torneo, una de las citas más esperadas del verano y el último encuentro de preparación del equipo de Antonio Hidalgo antes de iniciar LaLiga frente al Elche.
El conflicto viene de lejos. Las nuevas condiciones establecidas para los abonados de Marathón Inferior provocaron un fuerte rechazo desde el comienzo de la campaña de abonados. Entre los aspectos más controvertidos aparecieron los nuevos procedimientos de identificación, acceso y control aplicados específicamente en esa zona de Riazor.
Las diferencias no quedaron reducidas a comunicados o conversaciones privadas. El malestar terminó trasladándose a la calle con una manifestación de aficionados contra las medidas adoptadas por el club, que convirtió el conflicto de Marathón Inferior en uno de los grandes asuntos sociales del verano deportivista.
La petición de no liberar el asiento busca hacer visible el plante
Uno de los elementos más significativos del nuevo llamamiento está precisamente en la liberación de localidades. El Deportivo permite a sus abonados ceder su asiento cuando no pueden acudir a determinados encuentros, facilitando así que otra persona pueda ocuparlo.
Para este Teresa Herrera, el club recuerda expresamente que los socios que no vayan a asistir pueden liberar su localidad mediante la aplicación o el sistema habilitado por la entidad. Los colectivos convocantes solicitan exactamente lo contrario: que quienes secunden la protesta mantengan bloqueado su asiento.
La intención resulta evidente. No se trata únicamente de reducir la asistencia, sino de conseguir que la protesta tenga una traducción visual dentro del estadio. Si el seguimiento es elevado, los huecos en las gradas podrían convertirse en una de las imágenes de una noche inicialmente diseñada como gran fiesta del deportivismo.
Una protesta en un Riazor que ha tocado techo de abonados
La situación resulta todavía más llamativa por producirse después de una campaña de abonados en la que la respuesta social volvió a ser extraordinaria. El Deportivo cerró el proceso con 29.854 abonados, de los cuales 27.637 disponen de localidad fija, el máximo que la entidad decidió destinar a esta modalidad para la temporada de regreso a Primera.
Ese respaldo masivo convive, sin embargo, con un conflicto que continúa abierto. La afición ya había trasladado públicamente su rechazo a las condiciones de Marathón Inferior y las decisiones adoptadas posteriormente no han conseguido cerrar la brecha entre las partes.
El club llegó a modificar parcialmente el procedimiento permitiendo iniciar online la renovación de los abonos de esa zona, aunque manteniendo posteriormente determinados trámites y controles. Esa modificación de la renovación de Marathón Inferior tampoco consiguió desactivar el malestar.
El Teresa Herrera, escaparate perfecto para elevar el pulso
La repercusión del partido convierte el miércoles en un escenario especialmente sensible. Deportivo y Real Madrid se enfrentan desde las 21:00 horas en Riazor, en una edición del Teresa Herrera que recupera uno de los carteles clásicos del torneo. Los blanquiazules dominan el palmarés con 26 títulos y el conjunto madridista ocupa la segunda posición histórica con nueve.
Deportivamente será además el último ensayo para Antonio Hidalgo antes de que comiencen a repartirse puntos. El Dépor cerrará ante el Madrid una pretemporada que le ha llevado a enfrentarse, entre otros, a St. Pauli, Fiorentina y Genoa antes del estreno liguero del lunes 17 frente al Elche.
Ese escaparate es precisamente lo que otorga a la protesta una dimensión especial. Los colectivos han escogido una de las noches con mayor exposición del verano para volver a enseñar públicamente su rechazo a la política adoptada con Marathón Inferior.
Club y afición organizada continúan sin encontrar el punto de encuentro
La temporada del regreso a Primera todavía no ha comenzado y el Deportivo afronta un frente importante fuera del terreno de juego. Lo que inicialmente nació alrededor de unas condiciones concretas para una zona de Riazor ha derivado en un debate mucho más amplio sobre la relación entre la entidad y parte de su afición organizada.
El miércoles permitirá comprobar el seguimiento real del llamamiento. Si un número importante de abonados decide quedarse fuera y conservar sus localidades sin liberar, la imagen de sectores vacíos durante un Deportivo-Real Madrid podría tener una fuerza considerable.
Sobre el césped habrá Teresa Herrera y último examen antes de LaLiga. En la grada continuará disputándose otro partido que lleva semanas abierto y en el que, por ahora, las posiciones siguen bastante alejadas.