La tensión entre el Deportivo y una parte de su afición ha llegado a la calle sin que, de momento, se atisbe un acercamiento de posturas. La manifestación convocada por la Federación de Peñas, Riazor Blues y Old Faces contra las nuevas condiciones para renovar el abono de Marathón Inferior reunió el jueves a un millar largo de deportivistas, mientras el club defiende en privado su posición y descarta dar marcha atrás.
Entre 1.200 y 3.000 personas en la calle
La marcha partió de la Plaza de Pontevedra rumbo a la sede de ABANCA, accionista mayoritario del club, en la coruñesa Rúa Nueva, donde se leyó un manifiesto pidiendo al Deportivo que «escuche al deportivismo». Las cifras de asistencia varían según la fuente: la Policía habló de unas 1.200 personas, mientras los organizadores elevaron la cifra hasta las 3.000. Bajo la pancarta de cabecera con el lema «O Dépor somos nós», los asistentes recorrieron el trayecto entonando cánticos de apoyo a la entidad blanquiazul, en una protesta dirigida no al equipo sino a la gestión social del club.
El club se reúne con la prensa y defiende sus normas
Horas antes de la manifestación, el Deportivo convocó a los medios a una reunión informativa en la que varios directivos respondieron durante más de hora y media a todo tipo de preguntas. Desde el club aseguran haber dialogado con los afectados a través de un recién creado Foro Social, aunque los colectivos convocantes lo niegan y denuncian que la cita con la prensa se celebró «a porta pechada» y sin haber hablado antes con ellos. Fuentes del Deportivo reconocen que «no es una situación agradable», pero insisten en que no hacer nada resulta «sencillamente imposible».
El fondo del conflicto: identificación y sanciones
El principal punto de fricción es la obligación de identificarse para acceder a Marathón Inferior, un requisito que no se exige en el resto de Riazor. El club lo justifica en la normativa de LaLiga contra la violencia, el racismo y la xenofobia en el fútbol, y recuerda que arrastra hasta 17 expedientes sancionadores de la pasada temporada por incidentes atribuidos a esa zona del estadio, con multas que van de los 6.000 a los 21.000 euros. Los convocantes de la protesta, por su parte, entienden que la medida es innecesaria y la viven como una forma de señalamiento.
Las renovaciones, muy por debajo de lo habitual
Mientras el desencuentro sigue abierto, las renovaciones en Marathón Inferior avanzan con cuentagotas, muy lejos del ritmo del resto del proceso de abonados, que ronda ya las 11.700 renovaciones. El club activó esta semana la opción de tramitar el abono de esa grada de forma online, con verificación presencial posterior, una vía por la que ya han pasado más de 200 socios, en su mayoría personas que no residen en A Coruña.