El joven delantero del Milan ha sido relacionado con el conjunto coruñés, aunque su reciente renovación y la intención del club italiano de mantenerlo complican un movimiento que tampoco encaja, por ahora, con el discurso de Fernando Soriano
Un nombre de enorme proyección se ha cruzado este sábado con el mercado del Deportivo. Francesco Camarda, delantero de 18 años del AC Milan, ha sido relacionado con el conjunto blanquiazul como posible refuerzo para el regreso a Primera División.
La información parte de Fichajes.net, que señala un interés del Dépor por conocer las posibilidades de incorporar al atacante italiano. No existe por ahora confirmación del Deportivo ni del Milan, ni otras fuentes de mercado de primer nivel han respaldado la operación, por lo que el escenario debe manejarse como un interés todavía por contrastar y no como una negociación avanzada.
Y hay dos datos que invitan especialmente a la prudencia: el Milan acaba de blindar a Camarda hasta 2031 y su entrenador, Rúben Amorim, afirmó hace apenas dos semanas que pretende mantenerlo en la primera plantilla.
Una joya que el Milan acaba de recuperar
Camarda no es un delantero cualquiera dentro de la estructura rossonera.
El futbolista regresó este verano a Milán después de una temporada cedido en el Lecce. El propio Milan ejecutó en junio la cláusula que le permitía recuperar sus derechos y confirmó oficialmente su vuelta a partir del 1 de julio.
La decisión tuvo continuidad el 24 de julio, cuando el club anunció su renovación hasta el 30 de junio de 2031, con una opción adicional para prolongar el contrato otra temporada. La entidad italiana recordó además que el delantero disputó 23 partidos de Serie A con el Lecce durante el pasado curso, con un gol y una asistencia.
Eso coloca al Milan en una posición de absoluto control.
No existe una necesidad contractual de vender y tampoco una amenaza de perder al jugador a corto plazo. Cualquier hipotética llegada a Riazor dependería exclusivamente de que el conjunto italiano entendiese que una salida resulta positiva para su desarrollo.
Amorim añadió después otro candado
La renovación no es el único obstáculo.
Camarda aprovechó el comienzo de la pretemporada para volver a dejar su tarjeta de presentación. Marcó dos goles frente al Celtic en el primer amistoso del Milan, permitiendo a los rossoneri remontar un 2-0 y empatar el encuentro.
Después del partido, Rúben Amorim fue bastante explícito sobre su futuro. El entrenador señaló que Camarda permanecería en el Milan esta temporada y manifestó públicamente su confianza tanto en él como en los jóvenes integrados en la dinámica del primer equipo.
Antes de esas declaraciones sí habían aparecido alternativas para una nueva cesión. La Sampdoria, por ejemplo, había iniciado contactos con el Milan, pero la intención era esperar hasta el final de la pretemporada para que Amorim pudiera evaluar al futbolista.
El examen parece haber salido bastante bien.
El otro freno está en A Coruña
Hay además una circunstancia que afecta directamente al Deportivo.
Fernando Soriano dio por cerrada la delantera tras el fichaje de Aubameyang. El director de fútbol señaló que, salvo que apareciese una salida, el club consideraba cubierta la posición con Pierre-Emerick Aubameyang, Bil Nsongo y Zakaria Eddahchouri.
Ese planteamiento convierte cualquier información sobre otro delantero en una pieza que necesita contexto.
El Dépor ya realizó su gran inversión deportiva y mediática para la posición con el fichaje de Aubameyang, que firmó oficialmente hasta junio de 2028.
A su alrededor existe además competencia real. Nsongo está aprovechando la pretemporada y fue precisamente quien rescató el empate frente a la Fiorentina en Florencia, mientras Eddahchouri ha respondido con goles durante los amistosos.
Por tanto, para que Camarda tuviese un hueco lógico en la planificación actual tendría que producirse un cambio: una salida, una oportunidad de mercado difícil de rechazar o una modificación de la idea que Soriano había expresado públicamente.
Un perfil que sí encaja en la política del Dépor
Eso no significa que el nombre resulte futbolísticamente extraño.
Todo lo contrario.
Camarda responde perfectamente a una parte de la política de fichajes que está desarrollando el Deportivo: talento joven, margen de crecimiento y posibilidad de revalorización. Con 18 años y 1,89 metros, es un nueve con presencia de área, capacidad para atacar el espacio y una formación técnica muy superior a la habitual en delanteros de su envergadura.
El Dépor ha intentado construir una plantilla mezclando precisamente juventud con futbolistas de jerarquía. El propio Fernando Soriano explicó durante la presentación de Aubameyang que el proyecto pretende juntar jugadores jóvenes con otros capaces de enseñarles desde su experiencia.
En ese dibujo, la pareja conceptual resulta atractiva: Aubameyang, 37 años; Camarda, 18.
Uno aportaría una trayectoria enorme en el fútbol europeo. El otro sería una apuesta por uno de los delanteros más prometedores del fútbol italiano.
Sobre el papel queda precioso. El mercado, sin embargo, se juega con contratos y decisiones de los clubes, no únicamente con cromos.
Un Dépor que ya ha invertido fuerte
La posible aparición de Camarda también debe leerse dentro de un verano de enorme actividad en Riazor.
El Deportivo ha realizado una inversión importante para competir inmediatamente tras regresar a Primera. M90 ya analizó cómo el club ha estructurado su gasto para poder fichar por encima de lo que podría sugerir su límite salarial.
Aubameyang fue uno de los golpes más llamativos, pero también han llegado piezas importantes para otras líneas y recientemente se completó el regreso de Angeliño.
Por eso, si aparece una oportunidad excepcional, Soriano ha demostrado que no tiene reparos en escucharla.
Pero Camarda exigiría bastante más que una llamada.
Un rumor atractivo, pero hoy difícil de encajar
La fotografía actual obliga a rebajar considerablemente el entusiasmo alrededor de la operación.
El interés atribuido al Deportivo existe como información de mercado, pero el Milan acaba de renovar al jugador hasta 2031, Amorim ha dicho que quiere mantenerlo y Soriano aseguró que la delantera deportivista está cerrada salvo salidas.
Son tres elementos demasiado importantes para pasarlos por alto.
Eso no impide que el Dépor pueda haber preguntado. Los directores deportivos manejan decenas de nombres, solicitan condiciones y mantienen puertas abiertas constantemente. Preguntar no significa negociar y negociar tampoco significa fichar.
Camarda sería, sin duda, una apuesta de enorme atractivo para Riazor.
Pero hoy está bastante más cerca de ser una oportunidad estudiada que un fichaje encaminado.