Andrés Antañón puso la firma final a una de esas remontadas que se quedan a vivir en la memoria. Con el Celta Fortuna ya por delante ante el Andorra después de levantar un 0-2, el atacante celeste apareció para marcar el 4-2 y cerrar una noche desatada en Balaídos.
El propio futbolista reconoció después el peso emocional de ese momento. «Un orgullo y una felicidad enorme, más todavía por el momento que estábamos viviendo, que estábamos con 3-2 y sabíamos que no se nos podía escapar», explicó Antañón. Su gol terminó de sentenciar un partido que el filial había conseguido voltear en una segunda parte de vértigo.
El gol que cerró una remontada imposible
El Fortuna había llegado al minuto 51 con un 0-2 en contra después del doblete de Hugo López. A partir de ahí cambió por completo el guion. Bernard Somuah recortó distancias, Álvaro Marín empató en el 86 y volvió a aparecer en el tiempo añadido para completar la remontada. Antañón, ya con el Andorra volcado, puso el cuarto y desató la fiesta definitiva.
«Fue una manera de sentenciar el partido y muy contento por el gol y por el equipo», añadió el canterano. La victoria permitió al conjunto de Fredi Álvarez sumar su primer triunfo desde el regreso a Segunda División y alcanzar los cuatro puntos después de las dos primeras jornadas. La remontada ante el Andorra convirtió el estreno liguero en Balaídos en una noche histórica para el filial.
Balaídos, otra vez como punto de apoyo
Más allá del gol, Antañón puso el foco en una idea que ya fue importante para el Fortuna la pasada temporada: hacerse fuerte en casa. «Muy contentos, muy felices, siguiendo la línea del año pasado, que en casa nos hicimos muy fuertes y era un fortín para nosotros», señaló.
El cambio de categoría no altera ese propósito. «Creo que este año debe ser una de nuestras grandes fortalezas para poder conseguir nuestros objetivos», insistió. El mensaje encaja con el discurso que también dejó Fredi Álvarez después del encuentro, cuando destacó el carácter competitivo de un equipo que se negó a dar el partido por perdido. El técnico resumió la noche con una frase contundente: «Este equipo ten algo».
El Fortuna acaba de llegar a Segunda, pero ya ha dejado claro que no pretende comportarse como un invitado. Y Antañón, con el gol que bajó el telón de la remontada, también ha empezado a dejar su huella en la nueva categoría.