El delantero igualó en el minuto 89 un partido que los italianos dominaban desde el gol de Ndour y en el que Eddahchouri había estrellado un cabezazo en el larguero
El Deportivo volvió a demostrar que no entiende de amistosos cuando el partido se pone cuesta arriba. El equipo de Antonio Hidalgo empató 1-1 ante la Fiorentina en el primer compromiso de su gira italiana, después de resistir el mayor control local, crecer durante la segunda mitad y encontrar el premio en el minuto 89 por medio de Bil Nsongo.
La Fiorentina se había adelantado en el 17 con un espectacular remate de Ndour tras una acción ensayada a balón parado. El Dépor pasó por momentos de dificultad, pero evitó que el conjunto viola sentenciase y terminó obligándolo a retroceder. Eddahchouri estrelló un cabezazo en el larguero antes de que Nsongo aprovechase una falta indirecta dentro del área para firmar el empate.
El resultado mantiene invicto al conjunto blanquiazul durante esta pretemporada y añade otra conclusión positiva: incluso sin ofrecer su versión más fluida, el equipo fue capaz de sostenerse ante un rival de la Serie A y competir hasta la última pelota.
Un comienzo atrevido que la Fiorentina fue apagando
El Dépor entró en el encuentro con intención de jugar desde atrás y ocupar campo contrario. Aubameyang buscó pronto la espalda de la defensa, mientras Bright Ede y Noé intentaban ofrecer amplitud para estirar al conjunto italiano.
Los coruñeses provocaron varios córneres y acercamientos durante los primeros minutos, aunque sin encontrar un remate limpio. La Fiorentina esperó ordenada y comenzó a crecer cuando consiguió acelerar las transiciones a través de Atta.
El centrocampista protagonizó una conducción de casi cincuenta metros que Riki Rodríguez frenó con falta. La acción terminó resultando decisiva: Fagioli ejecutó el libre directo hacia el segundo palo, Dragusin ganó el duelo aéreo y Cher Ndour conectó un magnífico remate de volea para colocar el 1-0 en el minuto 17.
La jugada castigó al Deportivo en una de las especialidades del fútbol italiano: estrategia, bloqueo, prolongación y golpeo. Todo perfectamente cocinado y servido antes de que la defensa blanquiazul pudiese recolocarse.
La Fiorentina controla, pero no remata el partido
Después del gol, el equipo de Fabio Grosso pasó a gobernar el encuentro. Fagioli encontró tiempo para dirigir desde el centro y Kean comenzó a fijar a la defensa deportivista, ofreciendo apoyos y amenazando el espacio.
Gudmundsson rozó el segundo con un cabezazo y el propio Kean disparó cerca del poste tras una combinación por dentro. El Dépor conservó la voluntad de jugar, aunque encontró pocos espacios ante una Fiorentina que cerró bien las líneas interiores y obligó a los visitantes a circular lejos del área.
El encuentro tuvo incluso una interrupción inesperada. Un fallo en la iluminación dejó durante unos minutos al Viola Park prácticamente a oscuras. El apagón detuvo el partido, pero no cambió su guion: la Fiorentina siguió controlando y generó peligro mediante acciones a balón parado.
Álvaro Fernández —identificado como Ferllo en las alineaciones publicadas en Italia— tuvo que intervenir ante un lanzamiento de Fagioli antes del descanso. Tras seis minutos de prolongación, el Dépor alcanzó los vestuarios con una desventaja mínima y todavía dentro del partido.
El Dépor cambia el paso tras el descanso
La segunda mitad mostró a un Deportivo más agresivo. El equipo adelantó metros, trató de recuperar antes y comenzó a obligar a la Fiorentina a tomar decisiones cerca de su propia área.
Aubameyang dispuso de una de las mejores ocasiones en el minuto 57. Un error en la circulación italiana permitió al delantero atacar el espacio, pero David de Gea leyó la acción y salió fuera del área para cortar el avance con los pies.
El Dépor también encontró profundidad por el costado de Quagliata. Dragusin tuvo que intervenir en el área para evitar que uno de sus centros llegase a zona de remate, mientras el equipo de Hidalgo empezaba a discutir de verdad el control del encuentro.
La Fiorentina conservaba peligro al contragolpe. Kean y Atta continuaron amenazando con metros por delante, pero la defensa blanquiazul sobrevivió a ese tramo y evitó el segundo gol que habría dejado el amistoso muy cuesta arriba.
Eddahchouri se encuentra con el larguero
La entrada de futbolistas frescos dio otro impulso al Deportivo. Kevin Sánchez apareció por la izquierda y en el minuto 71 construyó la ocasión más clara del equipo hasta ese momento.
El canterano amagó, encontró espacio para colocar el centro y envió una pelota precisa hacia el área. Zakaria Eddahchouri ganó el salto y conectó un potente cabezazo que se estrelló en el larguero, cuando Christensen ya estaba batido.
La madera evitó el empate, pero confirmó que el partido había cambiado. El Dépor ya no se limitaba a contener a la Fiorentina: atacaba, acumulaba presencia alrededor del área y obligaba al rival a defender su ventaja.
Hidalgo terminó renovando buena parte del equipo durante el tramo final. Amatucci regresó al Viola Park como adversario y recibió el reconocimiento de la grada, mientras Nsongo entró para añadir potencia, presión y presencia en el área.
Una falta indirecta y el premio de Nsongo
Cuando la Fiorentina parecía tener la victoria en el bolsillo, apareció una acción poco habitual. Pongracic cedió el balón hacia Christensen y el guardameta lo recogió con las manos. El árbitro interpretó que se trataba de un pase deliberado y señaló falta indirecta dentro del área.
El escenario parecía una melé: todos los jugadores italianos sobre la línea, el balón a pocos metros de la portería y el Dépor buscando un hueco entre una multitud de piernas.
La ejecución terminó en los pies de Bil Nsongo, cuyo disparo tocó en la barrera antes de superar a Christensen y convertirse en el 1-1. El delantero apareció en el minuto 89 para premiar la insistencia deportivista y evitar una derrota que, por lo visto durante la segunda mitad, habría resultado demasiado castigo.
El Deportivo todavía tuvo que gestionar seis minutos de prolongación, pero el marcador ya no volvió a moverse.
Una prueba que deja más argumentos que dudas
El empate ofrece una lectura valiosa para Antonio Hidalgo. El Dépor sufrió cuando la Fiorentina elevó el ritmo y tuvo problemas para avanzar ante una presión bien organizada, pero nunca perdió el orden ni se descompuso después del 1-0.
El equipo mejoró con el paso de los minutos, encontró profundidad desde el banquillo y terminó generando las dos mejores ocasiones de la segunda mitad: el larguero de Eddahchouri y el gol de Nsongo.
También volvió a aparecer la capacidad competitiva de un grupo que ya había reaccionado para empatar ante el St. Pauli. El Deportivo no necesita dominar todos los tramos para mantenerse vivo y empieza a construir una virtud especialmente útil para su regreso a Primera División: saber sufrir sin abandonar el partido.
El encuentro formaba parte de una gira italiana diseñada para aumentar la exigencia antes del inicio de LaLiga. Tras medirse a la Fiorentina, el siguiente examen llegará el sábado ante el Genoa en el estadio Luigi Ferraris.
Será otra prueba de nivel ante un rival de Serie A y la última parada de la concentración antes del regreso a A Coruña. El calendario completo de preparación, retransmitido en abierto, ya había sido detallado en M90.
En Florencia, el Dépor no brilló durante los noventa minutos, pero volvió a competir hasta el final. Y cuando el partido parecía perdido, encontró un delantero, una falta indirecta y una barrera que colaboró lo justo. En pretemporada también se construye carácter.