El empate del Racing de Ferrol en Fadura dejó una sensación difícil de digerir por cómo llegó, con el gol del Arenas en el minuto 90, pero Javi Vázquez prefirió no escudarse únicamente en el desenlace. La crónica del Arenas-Racing ya dejó ese sabor amargo de una victoria que se escapó al final. El técnico verde puso el foco en la gestión de la ventaja y en una segunda parte en la que su equipo perdió demasiado contacto con el balón.
«En la segunda parte nos faltó el balón», resumió el entrenador del Racing tras el 1-1. Una frase que condensa buena parte del partido: el conjunto ferrolano consiguió ponerse por delante, tuvo opciones para ampliar diferencias, pero terminó defendiendo durante demasiados minutos cerca de su área.
Más posesión para defender mejor
Vázquez reconoció que el equipo necesitó más pausa y más posesión para administrar el 0-1. Su lectura va en la misma dirección que dejó el partido: no basta con proteger una ventaja desde el bloque bajo, especialmente cuando el rival empieza a acumular centros, segundas jugadas y presencia alrededor del área.
El técnico señaló también que el Racing dispuso de ocasiones para hacer el segundo y cerrar el encuentro. En una Primera Federación tan igualada, dejar vivo al rival suele tener peaje, y el Arenas terminó encontrando el empate en el tramo final.
La sensación, por tanto, fue agridulce. El Racing estuvo cerca de arrancar el curso con tres puntos fuera de casa, pero la lectura del entrenador fue más allá del resultado: el equipo debe aprender a gobernar mejor los partidos cuando se pone por delante.
Ese mensaje enlaza con el análisis que ya dejó el estreno liguero: el Racing tiene argumentos para competir lejos de su portería, pero necesita mantener el balón y la iniciativa durante más fases si quiere que las ventajas no se conviertan en ejercicios de supervivencia.