La UD Ourense perdió 0-1 ante la Ponferradina en su estreno en Primera Federación, pero Juan Carballo prefirió mirar más allá del marcador. El técnico rojillo salió de O Couto con una lectura clara: el equipo enseñó una identidad reconocible y dejó una base sobre la que construir.
«Nos presentamos y mostramos lo que queremos ser durante toda la temporada en esta categoría», señaló Carballo tras el encuentro. El entrenador valoró especialmente la capacidad de su equipo para competir ante uno de los rivales llamados a estar arriba y puso en contexto una derrota que llegó por una acción muy concreta en el tramo final.
La crónica del UD Ourense-Ponferradina dejó precisamente esa sensación: el conjunto ourensano sostuvo el partido durante muchos minutos y tuvo opciones antes de que Faye castigase una transición en el minuto 77.
La gran lección: saber competir
Carballo fue especialmente claro al señalar dónde estuvo la diferencia. «O punto diferencial para estar aínda máis preto de gañar partidos é saber competir», explicó. El técnico incidió en que la jugada del gol pudo cortarse antes y que, en una categoría tan exigente, esos detalles tienen un precio alto.
Su lectura fue autocrítica sin caer en el dramatismo. La UD Ourense quiso ser valiente, asumir riesgos y tener protagonismo con balón, una idea que ya había defendido el entrenador antes del debut cuando pidió «valentía, riesgo y protagonismo con balón».
El técnico también rechazó reducir la falta de acierto a un problema de sus atacantes y puso en valor el trabajo defensivo de la Ponferradina. Para Carballo, el margen de crecimiento pasa por mantener la identidad y añadir oficio competitivo a los momentos decisivos.
Más allá del resultado, el entrenador se quedó también con el ambiente de O Couto. Después de un estreno histórico en la categoría, dejó claro que la conexión entre equipo y grada puede ser uno de los grandes activos del curso.