El Racing Club Ferrol se quedó a un paso de empezar la temporada con tres puntos, pero Fadura acabó castigando a los verdes en el último minuto. El equipo de Javi Vázquez se puso por delante en el 21′ con un gol de Roberto Arroyo, validado por el VAR, resistió durante buena parte del encuentro y terminó cediendo el 1-1 en el 90′, cuando Beñat Arratibel aprovechó un centro de Unai Buján para rescatar al Arenas.
El empate deja un regusto amargo porque el Racing tuvo el partido donde quería durante muchos minutos. Supo competir sin necesidad de dominar la posesión, encontró la ventaja en una de sus mejores secuencias ofensivas y llegó vivo al tramo final. El problema fue que, con el paso de los minutos, fue perdiendo altura, se quedó cada vez más lejos del área rival y terminó defendiendo demasiado cerca de Lucas Díaz hasta que el Arenas encontró el premio.
El Arenas aprieta de inicio y el Racing responde con personalidad
El comienzo fue del Arenas. El conjunto de Jon Erice quiso imprimir ritmo desde el primer minuto y llevó el partido hacia campo racinguista. Rubi dejó el primer aviso serio y obligó al Racing a ajustar rápido sus vigilancias. Los verdes, sin embargo, no se descompusieron. Javi Vázquez buscó una salida con Jesús Bernal bajando para ayudar en la construcción y, poco a poco, el equipo empezó a encontrar líneas de pase y a ganar metros.
El primer crecimiento visitante llegó a balón parado. Una combinación entre Dani Ojeda y Álvaro Ramón permitió al Racing instalarse cerca del área y encadenar varios córners. No hubo remate limpio, pero sí un cambio en el partido: el Arenas dejó de jugar cómodo y el Racing empezó a amenazar cada vez que encontraba a Ojeda de cara.
Ojeda rompe líneas y Arroyo castiga
La jugada del 0-1 nació precisamente de esa mejora. Dani Ojeda arrancó con una conducción profunda, rompió la primera presión y llevó la acción hasta las inmediaciones del área. Tras una serie de rechaces, Roberto Arroyo estuvo más rápido que nadie para cazar el balón y batir a Obón en el minuto 21. La acción pasó por revisión y el VAR terminó dando validez al tanto un minuto después.
Con ventaja, el Racing encontró un escenario que le convenía. Ya no necesitaba tener la pelota durante muchos minutos; le bastaba con cerrar espacios, obligar al Arenas a circular por fuera y esperar su momento para correr. El cuadro local acumulaba posesión, pero no conseguía traducirla en ocasiones claras. Y cuando el Racing encontraba a Ojeda, el partido cambiaba de dirección.
Antes del descanso llegó la acción que pudo haber cambiado por completo la historia. Ojeda volvió a aparecer, esta vez con una jugada individual que terminó en un disparo al travesaño. El 0-2 estuvo muy cerca. El Arenas respondió con un remate defectuoso de Akogo y otro lanzamiento que atrapó Lucas, pero el Racing se marchó al descanso con la sensación de haber sabido sufrir y, además, de haber tenido la oportunidad más clara para ampliar la ventaja.
El Racing baja metros tras el descanso
La segunda parte tuvo otro guion. El Arenas volvió con más empuje y el Racing fue aceptando cada vez más un partido de resistencia. Javi Vázquez introdujo a Vicente Esquerdo por Azael García en el 59′ y reforzó el centro del campo con un trivote para proteger mejor la zona interior.
La decisión dio estabilidad durante un tramo, pero también confirmó que el Racing estaba empezando a jugar demasiado lejos del área rival. El Arenas monopolizaba el balón y acumulaba ataques posicionales, mientras los ferrolanos buscaban una salida limpia que cada vez aparecía menos. En ese contexto llegó una de las acciones más peligrosas de los locales: un centro al segundo palo obligó a la defensa verde a intervenir cuando el remate parecía franco.
Aun así, el Racing tuvo una oportunidad de oro para cerrar el partido. En una transición bien llevada volvió a aparecer Ojeda, que encontró espacio para atacar una defensa local ya muy adelantada. Poco después, el propio atacante dispuso de una ocasión clarísima para sentenciar, pero no acertó. Fue una de esas jugadas que, viendo cómo terminó el encuentro, pesan mucho más después del pitido final.
El equipo se encierra y el Arenas encuentra el empate
El desgaste fue obligando a Javi Vázquez a mover más el banquillo. Raúl Alcaina entró por Endika Buján en el 65′ y, ya en el 76′, Saúl García, David Castro y Sekou Djanbou sustituyeron a Fabio González, Dani Ojeda y Roberto Arroyo. El objetivo era claro: recuperar piernas para defender la ventaja.
Pero el Racing terminó perdiendo prácticamente toda su capacidad para salir. El Arenas se volcó, metió jugadores por delante del balón y empezó a atacar una y otra vez el área. Los verdes defendían con muchos hombres por detrás de la pelota, pero cada recuperación duraba demasiado poco. El partido se convirtió en un ejercicio de supervivencia.
Antes del empate hubo otro aviso serio. Lekuna apareció libre en zona de remate y el Racing se salvó por muy poco. Ya no había apenas posibilidad de respirar. La estadística de posesión —63% para el Arenas y 37% para el Racing— refleja esa tendencia, pero explica poco por sí sola: lo verdaderamente importante fue que el Racing dejó de tener continuidad con balón y permitió que el encuentro se jugase durante demasiados minutos en los últimos treinta metros.
El castigo llegó en el 90′. Unai Buján, que había entrado en la segunda mitad, puso el centro y Beñat Arratibel apareció para rematar y batir a Lucas Díaz. El 1-1 fue el desenlace de un tramo final en el que el Arenas había ido acumulando presencia y el Racing había renunciado casi por completo a amenazar.
Un punto que sabe a poco
El empate no borra las cosas buenas del estreno. El Racing mostró orden, capacidad para adaptarse a distintos escenarios y momentos de calidad para salir desde atrás y atacar espacios. También dejó una primera conexión interesante con Ojeda como agitador y Arroyo como rematador. Pero la forma en la que se escaparon los tres puntos deja una enseñanza clara: cuando el equipo se quedó demasiado hundido, perdió la posibilidad de defender también con balón.
Las cifras ayudan a poner contexto, no a contar por sí solas el encuentro. El Arenas acabó con más posesión (63%-37%), más pases (532-322) y más tiros a puerta (5-3), pero el Racing dispuso de situaciones muy claras para sentenciar antes del arreón final. Esa diferencia entre sobrevivir y cerrar el partido fue la frontera entre tres puntos y uno.
Para un proyecto tan renovado, sumar fuera de casa no es un mal punto de partida. Pero el primer examen real de la era Javi Vázquez deja también una advertencia: competir bien durante muchos minutos no basta si el equipo termina demasiado atrás y sin capacidad para enfriar el partido cuando llega el momento decisivo.
M90 ya había analizado antes del estreno las dudas ofensivas y la necesidad de ganar consistencia competitiva. En Fadura hubo señales positivas, pero también una lección temprana de lo poco que perdona la Primera Federación.
Ficha del partido
Arenas Club 1-1 Racing Club Ferrol
Goles: 0-1, Roberto Arroyo (21′, validado por VAR en el 22′); 1-1, Beñat Arratibel (90′), asistencia de Unai Buján.
Competición: Primera Federación, Grupo 1, jornada 1.
Estadio: Fadura, Getxo.
Estadísticas principales: posesión 63%-37%; tiros 12-9; tiros a puerta 5-3; córners 6-4; pases 532-322; faltas 12-18.
