El último tramo del mercado del Celta se estrecha. A falta de muy pocos días para el cierre, las operaciones que todavía quiere completar el club dependen en buena medida de que se produzcan salidas capaces de liberar masa salarial y margen económico.
Según informa Alberto Bravo en Metropolitano, la llegada de un central de rendimiento inmediato y de otro centrocampista solo sería viable a muy bajo coste si no se producen las salidas de Ilaix Moriba y Carles Pérez. En ese escenario, la opción de André Almeida queda descartada por el elevado coste de la operación.
Ilaix no contempla salir de Vigo
La situación de Ilaix Moriba es especialmente relevante para entender el tablero. La misma información señala que el centrocampista está feliz y cómodo en Vigo y no se plantea una salida. Su continuidad limita una de las posibles vías de ingreso que podían alterar el margen de maniobra del Celta en estos últimos días.
Durante el verano, un equipo árabe y el Olympique de Lyon habrían analizado su posible incorporación, siempre mediante traspaso, pero ambas opciones terminaron sin movimiento. Así, salvo giro de última hora, Ilaix apunta a seguir formando parte de la plantilla de Claudio Giráldez.
El centrocampista ya ha tenido minutos en este inicio de curso y su continuidad encaja además en una medular en la que el técnico celeste viene reclamando alternativas sin perder músculo ni capacidad para jugar hacia delante.
Carles Pérez sigue siendo la salida más enquistada
El otro nombre que pesa en la planificación es Carles Pérez. El extremo continúa fuera de los planes inmediatos del cuerpo técnico, pero encontrar una solución está resultando complejo. Según la información de Alberto Bravo, el jugador ha rechazado propuestas que implicaban una reducción importante de su salario y tampoco ha querido explorar destinos en mercados como Brasil o Turquía.
M90 ya explicó que Carles Pérez es una de las últimas carpetas que Marco Garcés necesita cerrar. Su elevada ficha y la falta de una propuesta que satisfaga al futbolista hacen que, a estas alturas, la operación siga lejos de resolverse.
André Almeida pierde fuerza por su precio
El principal efecto de este atasco está en el centro del campo. André Almeida había ganado peso como opción para reforzar la medular, hasta el punto de que el Celta llevaba días siguiendo la posibilidad de incorporar al portugués del Valencia. Sin embargo, el precio exigido por el club de Mestalla convierte la operación en difícilmente asumible con el escenario actual.
La vía se había reactivado después de la salida de Matías Vecino, un movimiento que liberó una ficha y volvió a colocar a Almeida en el foco. Ahora, sin nuevas ventas, el margen parece insuficiente para alcanzar las cantidades que reclama el Valencia.
También existen pocas perspectivas, siempre según la citada información, de que aparezca una oferta irrechazable por futbolistas como Javi Rodríguez, Williot Swedberg o Miguel Román que permita financiar una operación de ese calibre.
El central sigue en la lista de deberes
Más allá de Almeida, la prioridad deportiva no ha cambiado: el Celta sigue queriendo incorporar un central capaz de ofrecer rendimiento inmediato. M90 ya contó que la dirección deportiva había acelerado la búsqueda de un central diestro tras las salidas producidas en defensa.
El problema ya no parece estar tanto en identificar el perfil como en encajarlo. Con el mercado entrando en descuento, Marco Garcés debe jugar con una baraja más corta: buscar oportunidades de bajo coste, desbloquear alguna salida o esperar una ocasión de última hora. En Vigo, el reloj ya corre más rápido que el balón.
