
Un empate que corta la inercia en plena pelea por el ascenso en Segunda División
El RC Deportivo de La Coruña salió de El Alcoraz con cara de haber perdido algo más que dos puntos. En un partido que tenía controlado tras adelantarse en la segunda mitad, el conjunto blanquiazul concedió en el añadido y firmó un 1-1 ante la SD Huesca que le mantiene en la pelea por el ascenso, pero sin el impulso que necesitaba para dar el salto a la zona noble de Segunda División.
Un inicio sin ritmo ni claridad ofensiva
El encuentro arrancó con un Dépor poco reconocible. El equipo gallego no logró imponer su estilo y se vio atrapado en un partido espeso, sin continuidad ni fluidez en el juego.
La medular formada por Villares, Mario Soriano y Luismi Cruz no encontró líneas de pase con facilidad, y eso se tradujo en un ataque previsible y sin profundidad. El Huesca, bien plantado y disciplinado, cerró espacios y llevó el duelo a un terreno incómodo.
Las llegadas fueron escasas y sin demasiado veneno. Solo alguna incursión por banda derecha permitió al Deportivo asomarse tímidamente al área rival, pero sin generar sensación real de peligro.
El Dépor cambia la cara tras el descanso
El paso por vestuarios fue un punto de inflexión. El equipo coruñés salió con otra marcha, adelantó líneas y empezó a jugar en campo contrario.
Los cambios desde el banquillo revolucionaron el partido. La entrada de Yeremay, Riki y Bil dio frescura y agresividad a un ataque que comenzó a acumular ocasiones.
El Huesca empezó a sufrir. El Dépor encontró espacios, cargó el área y obligó a su rival a replegarse cada vez más cerca de su portería.
Luismi marca… y el Dépor se ve en ascenso
El premio al dominio llegó pasada la hora de partido. Una acción bien trabajada por banda izquierda terminó con un pase atrás que Luismi Cruz convirtió en el 0-1.
El gol hacía justicia a lo visto sobre el césped y situaba al Deportivo en una posición ideal para sumar tres puntos clave en la lucha por el ascenso a LaLiga EA Sports.
El equipo tenía el partido donde quería: ventaja en el marcador, control del ritmo y un rival tocado.
Un error que cambia todo en el último suspiro
Pero el fútbol no perdona los despistes. Cuando el encuentro ya agonizaba, una acción mal defendida dentro del área permitió a Carrillo adelantarse y firmar el empate en el tiempo añadido.
Un golpe durísimo para un Dépor que había hecho lo más complicado y que vio cómo el trabajo de toda la segunda parte se escapaba en una sola jugada.
La clasificación aprieta: todo sigue abierto
El punto mantiene al Deportivo en una dinámica positiva, encadenando varias jornadas sin perder, pero le deja sin premio grande en un momento clave de la temporada.
La zona alta de la clasificación sigue comprimida, con varios equipos peleando por las plazas de ascenso directo. Este empate obliga al Dépor a seguir remando y, sobre todo, a minimizar errores si quiere dar el salto definitivo.
Un final de partido sin red
El desenlace fue un intercambio de golpes sin control. Ambos equipos tuvieron opciones para desnivelar el marcador, incluyendo disparos al palo y situaciones de transición rápida.
Incluso hubo tiempo para una expulsión en el tramo final, reflejo de la tensión y la urgencia con la que se jugó cada balón en los últimos minutos.
Próxima parada: examen sin margen de fallo
El calendario entra en su fase decisiva y el Deportivo sabe que no puede seguir dejando puntos por el camino si quiere aspirar al ascenso directo.
El equipo ha demostrado capacidad para dominar partidos… pero ahora necesita aprender a cerrarlos. Porque en esta categoría, el que perdona, acaba pagando.