La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) celebró el pasado 18 de mayo su Asamblea General Ordinaria 2026, en la que la gestión de David Aganzo, presidente del sindicato, y su Junta Directiva fue respaldada por unanimidad por parte de los afiliados y afiliadas. El encuentro reunió de forma presencial a casi 500 futbolistas, en una jornada que refuerza la posición del sindicato en su lucha por la igualdad en el fútbol español.
Unanimidad total en la cita anual del sindicato
La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) celebró el pasado 18 de mayo su Asamblea General Ordinaria 2026, donde la gestión de David Aganzo y su Junta Directiva recibió el respaldo unánime de los afiliados y afiliadas. La cita congregó de forma presencial a casi 500 futbolistas, una cifra que evidencia el peso creciente del sindicato en el panorama del fútbol español, especialmente en el ámbito femenino.
La Asamblea aprobó unánimemente todos los puntos del orden del día, entre ellos la memoria de actividades de 2025, las cuentas anuales de ese ejercicio y el presupuesto para 2026. La votación sin fisuras supone un espaldarazo a la estrategia del sindicato en un momento clave para el desarrollo del fútbol femenino en España.
La Quiniela, victoria histórica para el fútbol femenino
Uno de los logros más destacados que Aganzo puso sobre la mesa fue la inclusión de la Liga F en La Quiniela. El presidente de AFE destacó el trabajo realizado durante los últimos siete años para conseguir la presencia permanente de partidos de la Liga F en La Quiniela, «algo que dará más visibilidad, más reconocimiento y mejores oportunidades para el fútbol femenino».
Desde que AFE lanzara en 2019 la campaña #QuinielasEnFemenino, el sindicato trabajó sin descanso en diferentes escenarios con las fuerzas políticas, hasta que en junio de 2024 la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes del Congreso de los Diputados aprobó esta iniciativa tras una Proposición No de Ley presentada por el Partido Popular.
La medida no es solo simbólica. Según datos previos de AFE, si el reparto fuera equitativo, el fútbol femenino podría recibir al menos 10 millones de euros por temporada. Una inyección económica que podría transformar la realidad de una competición que todavía enfrenta dificultades estructurales y salariales.
Desigualdades que persisten en el convenio colectivo
Pese a los avances, la Asamblea también sirvió para recordar las brechas que aún separan al fútbol masculino del femenino. AFE ha denunciado en repetidas ocasiones las diferencias en los convenios colectivos. Mientras los futbolistas masculinos cuentan con plazos amplios para reclamar impagos —hasta el 1 de abril de cada temporada—, las jugadoras solo disponen de 15 días desde la firma del contrato, o 30 en casos específicos.
Además, el convenio femenino no contempla la participación de las futbolistas en la elaboración del calendario de competición, que se decide de forma unilateral por la Liga F. En el fútbol masculino, en cambio, el calendario se negocia entre LaLiga, la RFEF y AFE. Otra asimetría que el sindicato sigue combatiendo.
Aganzo reivindica la creación de la AIF
En su discurso, David Aganzo valoró la creación de la Asociación Internacional de Futbolistas (AIF), algo «necesario para el colectivo de futbolistas, un punto de inflexión en la historia de AFE que marcará para bien nuestro futuro». La AIF nace como alternativa a FIFPRO, de la que AFE se desvinculó en febrero de 2026 tras acusar a la organización de falta de transparencia y nula interlocución con instituciones internacionales.
El nuevo sindicato mundial, liderado por AFE, busca fortalecer la representación de los futbolistas en los organismos del deporte global. Un movimiento ambicioso que sitúa al sindicato español en el centro del tablero internacional.
El futuro pasa por la igualdad real
Aganzo cerró su intervención con un mensaje claro: «Seguimos avanzando hacia un fútbol con mejores medios, mayor presencia y más igualdad para todas nuestras compañeras». La unanimidad lograda en la Asamblea refleja que las futbolistas confían en AFE como herramienta para conquistar derechos que, en muchos casos, sus compañeros masculinos ya disfrutan.
En cuanto al Centro AFE, la futura nueva sede del sindicato, se informó a los asambleístas que se esperan novedades positivas muy pronto. Un proyecto que simboliza la consolidación de una organización que ha pasado de ser marginal en el fútbol femenino a convertirse en su principal valedor.
El respaldo absoluto obtenido en la Asamblea no es solo un triunfo de Aganzo y su equipo. Es, sobre todo, una señal de que el fútbol femenino español ha encontrado en AFE un aliado dispuesto a pelear cada batalla, desde los despachos del Congreso hasta los vestuarios de Segunda RFEF. Y eso, en un ecosistema todavía plagado de desigualdades, no es poca cosa.