Simón Lamas dirige una nueva reconstrucción en Carballo, con una plantilla profundamente renovada, el equipo ya metido en semifinales de Copa RFEF y el estreno liguero ante el Gernika cada vez más cerca.
El Bergantiños vuelve a afrontar un verano de cambios profundos. Después de completar otra temporada en Segunda Federación y asegurar la permanencia, el club de Carballo ha mantenido a Simón Lamas al frente del proyecto, pero ha vuelto a modificar de forma importante la nómina de futbolistas. La continuidad del técnico funciona como hilo conductor de un equipo que necesita acelerar otra vez el proceso de construcción.
El movimiento en el mercado ha sido considerable. A finales de julio el conjunto rojillo ya acumulaba quince incorporaciones, con nombres como René Pérez, Isra Pérez, Yago Gandoy, José Balsa, Hugo Villaverde, Aarón Sánchez, Manu Berrocal o Álex Pachón entre las caras nuevas o los regresos a As Eiroas. El objetivo vuelve a ser mezclar juventud, conocimiento de la categoría y futbolistas con recorrido en el fútbol gallego sin perder la identidad competitiva que el equipo mostró el curso pasado.
La mejor noticia del verano está llegando además en competición oficial. El Bergantiños superó al Atlético Coruña Montañeros en octavos de la fase gallega de la Copa Federación y después derrotó al Silva por 0-2 en A Grela para sellar su clasificación para semifinales. Allí espera el Racing Villalbés, en un cuadro que ya ha quedado reducido a cuatro aspirantes y que mantiene al conjunto carballés con un objetivo competitivo antes incluso de que arranque la liga.
La pretemporada sirve mientras tanto para seguir ajustando mecanismos. Después de medirse al Racing de Ferrol y al CD Lugo, la hoja de ruta prevista incluye un nuevo test frente al Deportivo Fabril y el triangular de Muxía del 23 de agosto, donde coincidirá con el Pontevedra CF y el equipo anfitrión. Las fechas todavía pueden verse condicionadas por el recorrido en la Copa Federación, pero el calendario está diseñado para que Lamas llegue al inicio liguero con el mayor número posible de automatismos ya consolidados.
El verdadero examen comenzará el primer fin de semana de septiembre. El calendario de Segunda Federación coloca al Bergantiños ante un estreno fuera de casa frente al Gernika, antes de recibir al Amorebieta en As Eiroas. Dos partidos que medirán muy pronto el grado de madurez de una plantilla con muchas caras nuevas y una exigencia clara: convertir una nueva reconstrucción en un equipo reconocible desde las primeras jornadas.
La referencia inmediata está en lo ocurrido hace apenas unos días. El Bergantiños ya ha demostrado que sabe competir en eliminatorias y su presencia entre los cuatro semifinalistas de la Copa Federación gallega ofrece una primera pista de lo que pretende volver a ser: un rival incómodo, intenso y capaz de crecer con el paso de las semanas.