Vicente Esquerdo salió de A Malata con una mezcla de orgullo y rabia. El Racing de Ferrol había empujado a la Ponferradina contra su portería, acumulado ocasiones y estrellado dos balones en la madera, pero el marcador no pasó del 0-0. Para el centrocampista de Calpe, que se medía a su antiguo equipo, la palabra que mejor definía lo sucedido era una: «Fue frustración».
Esquerdo puso el acento en el rendimiento colectivo. El equipo de Javi Vázquez, explicó después del partido, había ofrecido argumentos para ganar incluso con claridad, pero se encontró con el acierto del portero Álex Domínguez y la falta de precisión en los metros decisivos. La decepción del resultado convivía con la satisfacción de reconocer una identidad cada vez más asentada.
«Hay que estar orgullosos de lo que se ha hecho hoy»
El mediocentro defendió el trabajo de sus compañeros y recordó que hay tardes en las que el fútbol no devuelve en goles todo lo que genera un equipo. En su análisis también apareció la posibilidad de que un encuentro como este termine en empate y, con un acierto diferente, otro de características similares se resuelva con una victoria cómoda.
Las cifras respaldan esa sensación: el Racing completó 27 remates, 17 desde dentro del área, doce saques de esquina y dos disparos al palo. El equipo generó 1,55 goles esperados frente a los 0,57 de la Ponferradina. Son números que dibujan un claro predominio ofensivo, aunque también recuerdan que llegar mucho no garantiza marcar. M90 desgranó los detalles en su análisis estadístico del empate.
Un duelo especial contra su antiguo equipo
El partido tenía un componente personal para Esquerdo por su pasado en la Ponferradina. Conocía a varios de los futbolistas que ahora defienden la camiseta berciana y afrontó el encuentro con motivación. La familiaridad con el adversario no le evitó la sorpresa por el volumen de ocasiones que logró producir el Racing sin transformar ninguna.
El centrocampista estuvo entre los protagonistas de un partido en el que los verdes trataron de llevar la iniciativa y sostener la presión. En el balance final también destacó la aportación de los defensas al ataque, incluido un remate de Monju a la madera, y la importancia de seguir trabajando para convertir ese dominio en resultados.
La respuesta llega el sábado ante la UD Logroñés
El Racing volverá a jugar en A Malata el sábado 7 de noviembre a las 13:00 horas, esta vez frente a la UD Logroñés. Después del tropiezo de Anduva y el empate con la Ponferradina, el equipo busca volver a sumar de tres. El siguiente rival, situado por delante de los verdes en la tabla, pondrá a prueba la capacidad de mantener las buenas sensaciones sin dejar escapar puntos.
El plan semanal del Racing ya está diseñado para ese encuentro y también se encuentran a la venta las entradas. Esquerdo se queda con la base que mostró el equipo ante la Ponferradina. La tarea pendiente, tan evidente como decisiva, es que el próximo asedio termine en gol.
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