Marc Casadó ya había imaginado cómo sería jugar en el Deportivo mucho antes de vestir de blanquiazul. El centrocampista cedido por el FC Barcelona reveló durante su presentación que la noche del ascenso ante el Barça Atlètic, vivida como rival hace tres años, dejó una huella decisiva. Cuando el Dépor volvió a llamar a su puerta en el último día del mercado, aquella imagen de Riazor terminó empujándolo hacia A Coruña.
«Yo de ese partido salí con unas sensaciones y una imagen del Dépor increíbles por el estadio, por la afición y por cómo se dio todo. Cuando me ofrecieron la posibilidad de venir este año, el recuerdo de aquel partido empujó bastante a tomar esta decisión», reconoció el futbolista de 22 años.
Un fichaje que empezó tres años antes
La relación entre Casadó y el Deportivo no nació en la última tarde del mercado. Tras aquel encuentro que devolvió al conjunto coruñés a Segunda División, el club ya mantuvo conversaciones con su entorno. La operación no avanzó porque el Barça le abrió entonces la puerta del primer equipo, pero el contacto dejó una semilla.
Esta vez las circunstancias sí coincidieron. El Dépor necesitaba completar su sala de máquinas y Casadó buscaba minutos después de un verano incierto. El resultado fue una cesión hasta junio de 2027 con opción de compra, una incorporación que elevó todavía más el nivel de un centro del campo con Mario Soriano y Lorenzo Amatucci.
Fernando Soriano reconstruyó una negociación vertiginosa. La posibilidad, descartada al inicio del mercado por la existencia de otros destinos, reapareció en la madrugada del último día. El primer contacto llegó alrededor de las 00:30 y, después de hablar con el Barcelona durante la mañana, la documentación quedó firmada a pocos minutos del cierre. «Fueron minutos tensos, con poco margen», admitió el director deportivo.
Casadó responde a los rumores del verano
El nuevo mediocentro deportivista tampoco escondió que atravesó «un verano largo», marcado por conversaciones y noticias sobre supuestos destinos que nunca llegaron a existir. Para explicarlo recurrió a una escena muy gráfica: estaba de vacaciones en Tanzania, con el teléfono en modo avión, mientras su familia le enviaba informaciones que aseguraban que ya había fichado por otro equipo.
«No sé qué habrá dicho la prensa, intento mirar lo mínimo. Sé que muchas cosas no son verdad», afirmó. Su aterrizaje en A Coruña puso fin a esa incertidumbre y completó, junto a José María Giménez, un cierre de mercado de enorme impacto. La estructura económica de ambas operaciones también ha llamado la atención después de conocerse que el Dépor solo asumiría una parte reducida de sus fichas.
«Me encontraba un poco fuera de forma»
Casadó ya debutó en la victoria ante el Villarreal, aunque fue directo al valorar su estado físico. «Fue un poquito duro. Me encontraba un poco fuera de forma», confesó sobre sus primeros minutos. El catalán asegura que mejora cada día y que recuperará pronto el ritmo necesario para competir por un puesto.
Su perfil ofrece a Antonio Hidalgo alternativas como pivote y como interior. Casadó se considera preparado para un equipo que no siempre dominará la posesión: «Creo que me puedo adaptar a cualquier estilo. Tenemos un equipo que sabe estar sin balón, pero también podemos tener muchos momentos de control y jugar un buen fútbol».
El primer reto completo aparece este domingo en el Coliseum. El Deportivo llegará invicto ante un rival que, según reconoció su propio técnico, afronta la cita con una plantilla corta y varias bajas. Casadó espera un encuentro cerrado y físico, pero reclama que el equipo saque «su gen competitivo» y salga más enchufado que el Getafe.
La permanencia primero, sin renunciar a mirar más arriba
Pese a la expectación generada por la plantilla y al excelente inicio liguero, el discurso del nuevo fichaje coincide con el del vestuario. El objetivo inmediato es asegurar la permanencia y consolidar al club en Primera. Después, «con trabajo, humildad y sacrificio», el equipo intentará construir algo más grande partido a partido.
Casadó llega desde un Barcelona con el que acumuló experiencia en LaLiga y Champions, pero no aterriza en A Coruña por casualidad. Llega porque conserva intacto el recuerdo de un estadio, una afición y una noche de ascenso que observó desde el otro lado. Tres años después, aquella imagen ya no es la de un rival: es el escenario que ha elegido para relanzar su carrera.
Fuente principal: rueda de prensa de presentación de Marc Casadó. Datos de la operación y trayectoria contrastados con la información oficial del RC Deportivo.