El Deportivo ha decidido mover ficha en plena crisis social con una parte importante de su afición. Después de varias semanas de protestas por las nuevas condiciones aplicadas en Marathón Inferior, el club anunció este miércoles la creación de una mesa de diálogo con representantes de la grada y de las peñas para intentar rebajar la tensión y buscar puntos de encuentro.
La comparecencia tuvo lugar en Abegondo y corrió a cargo de José Manuel García, director de Medios; Santiago Liste, responsable del área Jurídica; y Jesús Blanco, director de Seguridad. El club admitió que la situación social le preocupa y realizó autocrítica por la forma en la que se comunicaron algunas de las medidas que encendieron a una parte del deportivismo.
Autocrítica, pero sin renunciar al marco de seguridad
Desde el Deportivo se insiste en que las decisiones adoptadas durante el verano tenían como objetivo cumplir la normativa vigente en materia de seguridad, prevención de la violencia, racismo y xenofobia, además de evitar sanciones que pudieran afectar económicamente al club o incluso desembocar en cierres parciales de grada.
La entidad, eso sí, reconoce que la comunicación no estuvo a la altura. García admitió que las medidas no se explicaron todo lo bien que habría sido deseable y defendió que ahora toca abrir una vía distinta, basada en el diálogo directo con los colectivos implicados.
La nueva mesa pretende ir más allá de las reuniones explicativas celebradas hasta ahora. No se ha detallado públicamente el contenido concreto de las conversaciones, pero Onda Cero Coruña informa de que el primer encuentro está previsto para este viernes. La intención sería sentar en la misma mesa al club, a la Federación de Peñas y a representantes de Marathón Inferior.
Las cláusulas de Marathón, en el centro del debate
Uno de los principales focos de conflicto sigue estando en las condiciones específicas exigidas a los abonados de Marathón Inferior. El Deportivo no quiso avanzar si está dispuesto a modificarlas y remitió esa discusión a la futura mesa de diálogo.
El club también descartó crear una grada de animación específica al considerar que ese modelo sería todavía más restrictivo que el actual. La postura oficial pasa, por tanto, por mantener el cumplimiento normativo pero intentando recuperar la interlocución con una afición que lleva semanas mostrando su malestar.
El conflicto no es nuevo. Durante el verano ya se produjeron concentraciones, huelgas de animación y protestas visibles en Riazor. En M90 hemos seguido desde el inicio el pulso abierto entre Marathón Inferior y el club, así como los posteriores movimientos del Deportivo, entre ellos la apertura de la cesión y liberación de los abonos de esa grada.
Las peñas mantienen la protesta
El anuncio de la mesa llega apenas un día después de un nuevo comunicado conjunto de la Federación de Peñas, Riazor Blues y Old Faces. Los colectivos reiteraron sus críticas a la gestión del club y mantuvieron viva la movilización bajo el lema de que el deportivismo vista de naranja.
Sus reclamaciones van más allá de Marathón Inferior. Entre otros asuntos, cuestionan la subida de precios de los abonos, la expansión de las zonas VIP, la gestión de los desplazamientos y la relación institucional con las peñas. También reclaman mayor transparencia y denuncian una ruptura de la relación tradicional entre el club y una parte de su masa social.
El desencuentro se ha convertido en uno de los grandes asuntos extradeportivos del regreso del Deportivo a Primera. Hace solo unos días, M90 analizaba cómo la fractura ya había trascendido a Marathón y alcanzaba a otros sectores de Riazor. La mesa de diálogo abre ahora una oportunidad para rebajar el incendio, aunque el partido entre club y afición está todavía lejos de resolverse.