Los seis goles del valenciano durante la pretemporada terminan de convencer a Claudio Giráldez, que cuenta con él para la primera plantilla después de un verano en el que aprovechó cada oportunidad
Hugo González comenzó la pretemporada intentando ganarse un sitio y la terminará habiéndolo conseguido. Claudio Giráldez ha decidido contar con el atacante valenciano en la primera plantilla del Celta durante la temporada 2026/27, después de una preparación veraniega en la que se convirtió en el máximo goleador del equipo. La decisión, avanzada por EFE a partir de fuentes del club, supone el premio definitivo a su extraordinario verano.
Lo que inicialmente parecía una prueba para comprobar hasta dónde podía trasladar al primer equipo su impacto con el Fortuna terminó convirtiéndose en una candidatura imposible de ignorar. Seis goles en cuatro amistosos, marcando ante Braga, Sporting de Gijón, Académico de Viseu y Sassuolo, han cambiado completamente su escenario.
Hugo ya no llama a la puerta. Giráldez ha decidido abrirla.
Cuatro partidos marcando para convertir una oportunidad en un sitio
La secuencia empezó en Braga.
Hugo González marcó en el primer amistoso del verano, un 2-2 en el que ya dejó pistas de que pretendía aprovechar cada minuto que recibiese. M90 contó entonces su estreno goleador ante el Sporting de Braga, todavía dentro de una pretemporada en la que su futuro permanecía abierto.
Después llegó el Sporting de Gijón. Esta vez su gol decidió el encuentro (1-0) y llevó al propio Giráldez a definir la situación del atacante como un «bendito problema». M90 ya apuntaba entonces que Hugo González estaba complicando seriamente la decisión sobre su futuro.
Contra el Académico de Viseu volvió a marcar. Tres amistosos, tres goles. El valenciano ya no estaba aprovechando una buena racha: estaba construyendo un argumento deportivo.
Aquella actuación llevó a M90 a señalar su tercer gol consecutivo durante la preparación, en un partido en el que además mostró capacidad para actuar como referencia ofensiva y relacionarse con los atacantes que aparecían desde segunda línea.
Y entonces llegó Sassuolo.
El triplete que convirtió la duda en evidencia
En Italia, Hugo terminó de derribar cualquier argumento en contra.
Entró tras el descanso frente al Sassuolo y convirtió tres goles en apenas unos minutos para transformar un partido que todavía estaba abierto en una contundente victoria celeste por 1-4. El hat-trick elevó su cuenta hasta los seis tantos y confirmó un dato extraordinario: había marcado en todos los amistosos disputados por el primer equipo hasta ese momento.
La actuación también reforzó una de las conclusiones que lleva semanas manejando Giráldez. Hugo no necesita monopolizar el balón para tener influencia. Ataca espacios, aparece dentro del área, interpreta dónde puede caer el rechace y tiene una relación especialmente directa con la portería.
En un equipo que quiere dominar a través del balón, contar con un atacante que no necesita veinte toques para fabricar peligro ofrece un registro diferente.
El triplete ante el Sassuolo terminó siendo el último empujón. La información conocida este sábado señala que Giráldez ya ha tomado la decisión de mantenerlo en la primera plantilla.
De los 18 goles del Fortuna a competir en Primera
Su aparición tampoco surge de la nada.
Hugo González fue una de las grandes piezas ofensivas del Celta Fortuna durante la pasada temporada. Firmó 18 goles en Primera Federación y tuvo un papel decisivo en el histórico ascenso del filial, un rendimiento que ya justificaba que comenzase el verano bajo las órdenes de Giráldez.
El Celta conocía bien el potencial que incorporaba cuando apostó por él. Llegó inicialmente al Fortuna en febrero de 2025 procedente del Cartagena, después de formarse en la cantera del Valencia y haber debutado con el primer equipo valencianista. El propio club lo describía entonces como un atacante rápido, físico y explosivo.
Lo que ha cambiado ahora es el nivel de la pregunta.
Hace unas semanas se discutía si tenía capacidad para ganarse una oportunidad con los mayores. Después de seis goles, la cuestión pasa a ser qué papel puede asumir dentro de la rotación de Giráldez.
Una decisión que también afecta al mercado
Quedarse con Hugo no es únicamente una decisión deportiva. También obliga a hacer sitio.
La dirección deportiva encabezada por Marco Garcés continúa trabajando para reducir una plantilla todavía amplia. Carles Pérez, Manu Fernández, Carlos Domínguez e Iván Villar permanecen entre los futbolistas con posibilidades de abandonar Vigo, según las informaciones conocidas este sábado.
La situación enlaza con la operación salida que el Celta aceleró durante su gira italiana, cuando varias ausencias de la expedición permitieron comprobar qué jugadores se encuentran más alejados de los planes inmediatos del entrenador.
La permanencia de Hugo aumenta además la competencia ofensiva justo cuando el Celta sigue rastreando el mercado para encontrar un atacante de banda.
Eso no significa necesariamente que una operación descarte la otra. Hugo puede actuar en varias posiciones ofensivas y Giráldez ha demostrado durante los últimos cursos que valora especialmente a los futbolistas capaces de interpretar diferentes alturas y zonas.
Pero sí cambia las cuentas.
Antes había una plaza por conquistar. Ahora tiene dueño.
Del «bendito problema» a una solución
Giráldez había ido dejando pistas.
Después del gol frente al Sporting reconoció públicamente que el rendimiento de Hugo suponía un «bendito problema» para la confección de la plantilla. Apenas dos semanas después, el problema parece haber encontrado una solución bastante sencilla: si un delantero marca cada vez que juega, lo complicado empieza a ser justificar que no se quede.
La decisión llega además antes de que el Celta cierre esta noche su pretemporada frente al Nápoles, último examen antes del comienzo de la competición oficial. El club tiene programado el encuentro para las 21:00 horas.
Hugo González todavía tendrá que competir por minutos, asumir un salto considerable de exigencia y demostrar que su eficacia no pertenece únicamente al verano.
Pero esa será ya otra batalla.
La primera la ha ganado.
Comenzó julio como uno de los futbolistas del Fortuna invitados a demostrar que podían convivir con la primera plantilla. Un mes después, seis goles han terminado de resolver el debate.
Hugo González se queda. Y esta vez no ha necesitado que nadie le regale el sitio: lo ha ganado a base de goles.