Fernando Soriano ha dejado una de las frases más claras del cierre de mercado del Deportivo: Yeremay Hernández no pidió salir y el club no abrió ninguna negociación para venderlo. El director de fútbol blanquiazul explicó este jueves, durante la comparecencia posterior al mercado, que recibió llamadas preguntando por la situación del atacante, pero que nunca llegó a existir una propuesta formal que activase una negociación.
Las declaraciones, recogidas en directo por Riazor.org, sirven además para aclarar parte del ruido generado durante agosto alrededor del interés del Hull City. Soriano fue contundente al respecto: «A mí el jugador no me ha transmitido que se quiera ir a ningún sitio».
«No nos vamos a debilitar a nivel deportivo»
El mensaje del Deportivo es coherente con la línea que ya había mantenido durante todo el verano. El club no necesitaba vender a Yeremay para cuadrar sus cuentas y, mientras el futbolista no expresase el deseo de marcharse, la dirección deportiva no contemplaba sentarse a negociar.
Soriano explicó que hubo contactos y preguntas por el jugador, pero que el escenario nunca cambió: «Es un proyecto sólido y no tiene ese objetivo ahora mismo. Debemos afianzar lo que hemos conseguido a nivel deportivo. Permanecer en Primera está grabado a fuego y vamos a pelear a muerte. No nos vamos a debilitar a nivel deportivo».
El director deportivo también negó que hubiese una oferta oficial del Hull City y rebajó las informaciones que situaban la operación en una fase avanzada. «No sé si Yere estuvo allí. No llegó una propuesta, hubo conversaciones, pero en los términos de que no podemos hablar porque el club no quiere vender», señaló.
Las llamadas existieron, pero el Dépor no negoció
La clave está en la voluntad del propio Yeremay. Soriano explicó que el Deportivo mantiene una relación directa con el jugador y su entorno y que, en caso de que quisiera salir, sería el propio futbolista quien tendría que comunicarlo.
«El plan que tenemos no es firmar para tener la necesidad de vender. Es un plan sostenible en el tiempo», insistió. Esa idea encaja con el salto de inversión realizado este verano, que M90 ya analizó en las claves que explican cómo el Deportivo ha podido permitirse un mercado de tanta envergadura.
El caso Yeremay queda así, al menos hasta enero, cerrado por voluntad de todas las partes. El jugador sigue siendo una de las piezas centrales del proyecto y el Deportivo no contempla desprenderse de él salvo que la situación cambie de forma radical.
El límite salarial, prácticamente agotado
Soriano también dejó una pista importante sobre la capacidad económica con la que el Deportivo cerró el mercado. Sin dar cifras por las cláusulas de confidencialidad, reconoció que el último día prácticamente no quedó margen disponible: «El último día no me ha quedado nada. Se va moviendo, estamos dentro de los límites».
La dirección deportiva asegura que toda la planificación se realizó dentro de los parámetros marcados por LaLiga y por el propio club. El Dépor cerró el verano con diez incorporaciones y una plantilla que ha cambiado de dimensión con nombres como José María Giménez, Marc Casadó, Aubameyang, Adama Traoré, Angeliño o Leo Román. En M90 puedes consultar también el balance completo del mercado del Deportivo.
Una plantilla más larga de lo previsto
La asignatura pendiente quedó en la operación salida. Soriano reconoció que le gustan las plantillas más cortas y que el club habría querido cerrar alguna baja adicional. El ejemplo más claro fue Dani Barcia: el Deportivo le trasladó su situación deportiva y le ofreció alternativas para buscar más minutos, pero el central decidió quedarse y competir por un puesto.
El mercado deja así un escenario muy definido en Riazor: plantilla larga, límite salarial prácticamente consumido y una apuesta clara por mantener a los futbolistas considerados estructurales. Yeremay es, dentro de ese grupo, uno de los nombres que el club no quiso poner en venta.