Javi Vázquez no escondió su enfado después de la derrota del Racing de Ferrol en Almendralejo. El entrenador verde asumió que el arranque liguero está lejos de las expectativas y realizó un análisis muy autocrítico tanto del resultado como del juego de su equipo.
El técnico fue contundente desde el inicio de su comparecencia tras el 1-0 ante el CD Extremadura: «Estamos jodidos, es una realidad. Jodidos por los dos primeros partidos y por volver a perder al final, en este caso un punto, en una acción de balón parado».
El Racing suma un punto de los seis primeros disputados y Vázquez admitió que ahora mismo cuesta abstraerse de esa cifra: «Es difícil visualizar el futuro, es difícil pensar en otra cosa que no sea que hemos sacado un punto de seis, más con las aspiraciones que tenemos».
«Estamos lejos de lo que yo sueño»
La frase que mejor resume el sentir del entrenador llegó cuando valoró el nivel actual del equipo: «Estamos lejos, estamos lejos de lo que yo sueño como entrenador».
Vázquez no quiso esconderse detrás del concepto de proceso, aunque sí recordó que el Racing todavía está en una fase temprana de construcción. El técnico consideró que el conjunto ferrolano estuvo más cerca de su idea durante el primer tiempo, pero incluso en esos minutos detectó carencias importantes: «La primera parte sí hemos estado bien, pero nos falta generar muchas más ocasiones de peligro».
Más ritmo, más ventajas y más jugadores en el área
Vázquez detalló algunos de los aspectos en los que quiere ver una evolución inmediata: «Nos falta bastante más ritmo de balón, nos falta que seamos capaces de aprovechar mejor las ventajas, que carguemos mejor el área, que lleguemos con más gente al área».
El entrenador no se conforma con tener fases de control si ese dominio no se transforma en situaciones realmente peligrosas. La falta de producción ofensiva volvió a ser una de sus principales preocupaciones: «Hoy prácticamente ocasiones de peligro no se han generado y, de nuevo, en las poquísimas que han tenido, nos volvemos a llevar un buen chasco».
Qué cambió tras el descanso
Vázquez también se detuvo en una de las claves tácticas del encuentro. En la primera parte, el Racing había conseguido generar ventajas especialmente por el costado izquierdo y defender lejos de su área. El escenario cambió en la segunda.
Según explicó el técnico, el equipo fue retrocediendo metros y eso permitió al Extremadura encontrar situaciones que antes no aparecían: «Hemos cambiado un poco la inercia de todo lo que estábamos haciendo en la primera parte, donde ellos no eran capaces de encontrar ventajas, y eso nos ha llevado a defender un poquito más bajo».
El Racing pasó de defender en bloques medios-altos a hacerlo más cerca de su área. «A partir de defender un poco más bajo, ya en un zonal, ellos han empezado a encontrar más situaciones», señaló.
Vázquez destacó el trabajo de sus centrales durante muchos minutos —«nuestros centrales han ganado prácticamente todos los duelos»—, pero admitió que el partido cambió de guion: «La primera parte se ha jugado más a nuestro ritmo. La segunda parte se ha jugado un poquito más al suyo».
Y ahí apareció otra de las reflexiones que dejó el entrenador: cuando un equipo domina sus mejores minutos, tiene que aprovecharlos. «Nosotros, en el tiempo que hemos sido mejores, no hemos hecho el gol que hay que hacer en ese rato». El Extremadura sí lo consiguió cuando tuvo su oportunidad: «Han sido capaces de hacer un gol a través de un balón parado y eso es lo que al final ha acabado decantando el resultado».
«Era un partido de empate»
La lectura global de Vázquez fue que ninguno de los dos conjuntos hizo méritos suficientes como para generar una diferencia clara: «Creo que es un partido de empate por ocasiones, porque realmente no ha habido ocasiones tampoco claras».
El entrenador considera que el Racing incluso dispuso de alguna situación algo más peligrosa, pero volvió a insistir en esos pequeños detalles que terminan decidiendo partidos cerrados: «Llevamos dos partidos donde, dentro de esa igualdad y esos minipuntos, ha caído en nuestra contra».
La misión ahora será cambiar esa tendencia: «Tenemos que ser capaces de intentar que esa balanza de igualdad vaya un poquito más hacia nuestro favor».
La igualdad de Primera Federación
Vázquez cree que este tipo de encuentros serán habituales durante toda la temporada. El técnico espera una categoría tremendamente igualada: «Es la igualdad del grupo, es lo que vamos a ver en Primera Federación este año».
Y lanzó una advertencia para quienes esperan grandes diferencias en función de presupuestos o nombres: «No hay ningún equipo que realmente vaya a estar muy por encima de otro ni muy por debajo».
El preparador racinguista entiende que Primera Federación ha elevado su nivel competitivo: «No solo a veces es el hecho del dinero lo que te lleva a confeccionar plantillas. Cada vez los jugadores están mejor preparados y en Primera Federación los 40 equipos hacen grandes plantillas».
Un mensaje muy claro a la afición
La parte más emocional de la comparecencia llegó cuando fue preguntado por los aficionados racinguistas desplazados hasta Almendralejo. Vázquez agradeció expresamente el esfuerzo de quienes realizaron un viaje tan largo para acompañar al equipo: «Muy agradecido, evidentemente, a toda la gente que se ha pegado un viaje tan largo».
El técnico asumió perfectamente el enfado de la grada: «Entiendo que estén cabreados. Yo lo estoy, los jugadores lo están, estamos todos cabreados».
Y volvió a utilizar un tono especialmente sincero: «A todos nos va la vida. No sé si incluso estamos un poco pasados a nivel de ilusión, pero estamos jodidos».
La frustración tiene que convertirse ahora en combustible para reaccionar. «De los momentos de adversidad sacan muchas cosas. A nosotros nos está tocando vivirlos en este inicio; otros equipos lo viven más tarde», explicó.
A Malata como punto de apoyo
Después de arrancar el campeonato con dos desplazamientos, Vázquez puso el foco en el regreso a casa. «Ahora tenemos la baza de A Malata, la baza de nuestra gente, la baza de volver a nuestro estadio», señaló en una semana en la que el estadio ferrolano continúa pendiente de las obras de su nueva cubierta.
El entrenador considera que el apoyo del público puede jugar un papel importante para cambiar la dinámica: «Si ya iban a ser importantes durante el año, ahora creo que para ayudarnos a cambiar esta dinámica del inicio van a ser todavía más importantes».
El mensaje final fue de trabajo y paciencia, sin esconder la decepción por el comienzo. «Las notas son en la 38», recordó, aunque inmediatamente reconoció que «hoy es un día duro».
La hoja de ruta ya está marcada: recuperar estabilidad, mejorar el juego y empezar a inclinar hacia el lado verde esos pequeños detalles que en las dos primeras jornadas han caído del lado contrario. El Racing afrontará ahora su estreno liguero en casa, dentro de una jornada 3 cuyos horarios ya están definidos.