El regreso del Deportivo a Primera, la consolidación del Dépor ABANCA en Liga F y el salto del Fabril a Primera Federación han convertido ABANCA-RIAZOR en un estadio con actividad casi semanal.
Riazor ha cambiado de ritmo. Desde que comenzó LaLiga el 17 de agosto, el estadio municipal de A Coruña ya ha acogido cuatro partidos oficiales de Liga de tres equipos distintos del club: dos del primer equipo masculino, uno del Dépor ABANCA y uno del Fabril. Una frecuencia poco habitual durante años y que responde a una nueva realidad deportiva del Deportivo.
El primer equipo abrió el curso en casa ante el Elche y volvió a jugar en Riazor frente al Valencia. El Dépor ABANCA estrenó la Liga F como local ante el Sevilla el 29 de agosto y, este domingo, el Fabril disputó también allí su primer encuentro como local en Primera Federación frente al Cacereño. El partido del filial estaba previsto inicialmente en la Ciudad Deportiva de Abegondo, pero el club decidió trasladarlo a Riazor por la alta demanda de entradas y la previsión de asistencia.
Según publicó AS, alrededor de un millar de aficionados acudieron al Fabril-Cacereño y algo más de 700 presenciaron el estreno liguero del Dépor ABANCA ante el Sevilla. Son cifras alejadas, lógicamente, de las que mueve el primer equipo, pero suficientes para ilustrar que Riazor ha dejado de ser un recinto reservado únicamente a un partido cada dos semanas.
Tres equipos y una misma superficie
La clave para soportar esa carga está también bajo los tacos. El Deportivo renovó completamente el terreno de juego de Riazor en el verano de 2024 y apostó por un césped híbrido, con tepe natural y fibras sintéticas cosidas sobre la superficie. El propio club cifró aquella inversión en unos 800.000 euros y explicó entonces que el objetivo era disponer de un campo capaz de soportar el uso de los equipos masculino y femenino con mayores garantías.
Dos años después, esa decisión cobra todavía más sentido. El primer equipo compite en LaLiga EA Sports, el Dépor ABANCA juega sus encuentros de Liga F en Riazor y el Fabril puede recurrir al estadio cuando la demanda de público o las necesidades deportivas lo aconsejen. El campo ya no es únicamente el escenario del primer equipo: se ha convertido en una infraestructura compartida por buena parte de la estructura de élite del club.
El Fabril estrenó Riazor con más demanda de la prevista
La mejor prueba llegó este fin de semana. El Fabril empató 1-1 frente al Cacereño en un encuentro que terminó jugándose en Riazor precisamente porque la previsión de público superaba las posibilidades del escenario inicialmente previsto. El RC Deportivo confirmó oficialmente el cambio de sede dos días antes del partido y abrió localidades para abonados y público general.
Unos días antes, el Dépor ABANCA había iniciado su temporada en Riazor ante el Sevilla, confirmando que el estadio será de nuevo su casa habitual en Liga F. El siguiente paso será comprobar cómo responde el recinto a esta secuencia cuando empiecen a encadenarse semanas con dos partidos y el calendario se complique con lluvia, Copa u otros compromisos.
Riazor, cada vez más abierto
La transformación no se limita al césped. En los últimos meses el Deportivo también ha ampliado la actividad del estadio fuera de los días de partido, con el museo, la tienda renovada y nuevos espacios de hostelería en los bajos del recinto. Ese proceso convierte Riazor en algo más parecido a una instalación de uso continuo que al estadio que durante años permanecía prácticamente cerrado entre jornada y jornada.
El reto será mantener el equilibrio entre explotación, conservación y rendimiento deportivo. Cuatro partidos ligueros en apenas tres semanas son ya una primera prueba. Y la temporada acaba de empezar.