El Deportivo ha cerrado el mercado de su regreso a Primera División con una plantilla que cambia por completo la dimensión del proyecto. Diez incorporaciones, perfiles jóvenes con recorrido, futbolistas contrastados en la élite y dos golpes finales —José María Giménez y Marc Casadó— que elevaron el cierre de mercado a otra escala.
El resultado es un equipo más profundo, más físico y con bastante más experiencia de alto nivel que el que logró el ascenso. Antonio Hidalgo dispone además de una base que mantiene a buena parte de los futbolistas que sostuvieron al equipo la pasada temporada, con Yeremay, Mella, Mario Soriano, Noubi o Villares todavía dentro del proyecto.
Diez fichajes para reconstruir el salto a Primera
La portería recibió una de las primeras inversiones importantes con Leo Román, incorporado para competir por el puesto y con contrato de larga duración. En defensa llegaron Bright Ede, una apuesta de futuro para el eje, y Angeliño, que regresó al club en el que se formó después de una carrera por Manchester City, PSV, Leipzig, Galatasaray y Roma.
En el centro del campo el Dépor añadió juventud y recorrido con Lorenzo Amatucci, Teun Gijselhart y Jonathan Asp Jensen. Y cuando parecía que la plantilla estaba prácticamente cerrada, Fernando Soriano todavía guardaba una última pieza de impacto: Marc Casadó llegó cedido por el Barcelona hasta junio de 2027, con opción de compra.
Arriba, el salto de jerarquía es evidente. Pierre-Emerick Aubameyang aporta gol y una carrera de primer nivel; Adama Traoré, potencia y desborde; mientras Asp Jensen puede actuar también en posiciones ofensivas y da otra vía para generar juego entre líneas.
Giménez cambia el techo de la defensa
El movimiento más llamativo del último día fue el de José María Giménez. El central uruguayo llega cedido por el Atlético de Madrid hasta junio de 2027 y añade a la plantilla un futbolista con cientos de partidos en LaLiga, Champions League y selección uruguaya.
Su llegada modifica el techo competitivo de la defensa. Noubi, Loureiro, Bright Ede, Dani Barcia, Arnau Comas y Samu Fernández ya ofrecían profundidad, pero Giménez incorpora experiencia inmediata para partidos de máxima exigencia.
Las salidas limpian la plantilla sin tocar la columna vertebral
El otro gran trabajo del mercado estuvo en las salidas. Se cerraron las etapas de Mohamed Bouldini, Álex Petxarroman, Luis Chacón, Sergio Escudero, Cristian Herrera y José Ángel Jurado, mientras otros futbolistas encontraron minutos mediante cesiones.
Charlie Patiño salió al Bochum, Diego Gómez al Huesca y Eric Puerto al Penafiel. A ellos se suman las finalizaciones de cesión de jugadores como Samuele Mulattieri, José Gragera o Stoichkov.
En el caso de José Ángel, el Deportivo confirmó la rescisión de mutuo acuerdo en las últimas horas del mercado.
La gran victoria: conservar a los que marcan diferencias
Más allá de los fichajes, el Dépor ha conseguido algo igual de relevante: no desmontar el equipo que logró el ascenso. Yeremay Hernández, David Mella, Mario Soriano, Lucas Noubi o Diego Villares continúan en A Coruña y forman el núcleo sobre el que se incorporan los nuevos jugadores.
Ese detalle separa este mercado de una reconstrucción convencional de un recién ascendido. El club no ha sustituido su base: la ha rodeado de más nivel. Fernando Soriano ya había explicado durante el verano que el proyecto no estaba pensado para vender a sus futbolistas importantes, sino para mantenerlos el mayor tiempo posible.
Una plantilla con más argumentos que el simple objetivo de salvarse
El primer objetivo seguirá siendo la permanencia. Eso no cambia. Pero el mercado sí cambia la manera de afrontarla. Hidalgo dispone ahora de competencia real en casi todas las posiciones, perfiles complementarios y futbolistas que conocen escenarios de máxima exigencia.
El reto será convertir nombres y profundidad en un equipo. Casadó, Giménez, Aubameyang, Adama, Angeliño o Leo Román elevan las posibilidades, pero el rendimiento dependerá de cómo encajen en una estructura que ya venía funcionando.
El Dépor ha terminado el mercado con una idea bastante clara: regresar a Primera para quedarse, pero sin conformarse con vivir pendiente exclusivamente de la zona baja.