El Celta abrió su camino en la Europa League con un golpe duro en Nicosia. El equipo de Claudio Giráldez cayó por 1-0 ante el Omonia en un partido en el que tuvo más balón que fútbol, necesitó a Radu para sostenerse durante muchos minutos y terminó castigado por un disparo lejano de Jure Balkovec en el minuto 88. Un estreno europeo torcido para un conjunto celeste que sigue sin encontrar la victoria.
El escenario pedía paciencia, pero también colmillo. Y ahí volvió a atascarse el Celta. Giráldez salió con un once bastante reconocible, con Burcio y Driouech como novedades, pero la posesión no se tradujo en dominio real. El Omonia aceptó vivir más atrás, cerró espacios y encontró demasiado pronto la manera de amenazar: robar y lanzar desde media distancia.
Radu mantiene al Celta con vida
La primera advertencia seria llegó a los nueve minutos. Ewandro recuperó una pelota y soltó un disparo que obligó a Radu a una intervención de mucho nivel. El Celta respondió poco después con una combinación que acabó en un remate de Pablo Durán bloqueado por la defensa chipriota, pero el partido nunca terminó de ponerse del lado visitante.
El Omonia volvió a encontrar portería desde lejos y Radu tuvo que intervenir de nuevo ante Duverne. Más tarde fue Andreou quien puso a prueba al meta rumano. El guardameta estaba siendo, con diferencia, el jugador más determinante de un Celta que acumulaba posesión sin profundidad ni velocidad suficiente para desordenar a un rival cómodo en bloque bajo.
El descanso llegó con 0-0 y con una sensación evidente: el equipo de Giráldez manejaba la pelota, pero las ocasiones más claras habían sido del Omonia.
El Celta mejora, pero sigue sin filo
Tras la reanudación, Giráldez movió el banquillo. Swedberg y Hugo González entraron por Driouech y Jutglà para dar más desborde y presencia en campo contrario. El partido se abrió y el Celta empezó a pisar con más frecuencia el área local, aunque todavía con demasiado atasco en el último pase.
La gran acción celeste llegó en el minuto 68. Miguel Román encontró profundidad, Swedberg puso la pelota en el área y Pablo Durán terminó enviándola a la red. El tanto no subió al marcador por fuera de juego del sueco. Fue el primer golpe serio sobre la portería de Fabiano, pero también otra muestra de lo fino que estaba el margen.
Con Borja Iglesias ya sobre el césped, el Celta vivió su tramo más amenazante. El delantero dejó una llegada peligrosa tras un saque de esquina, Javi Rodríguez cazó otro rechace y Miguel Román también probó desde fuera. Poco después, Starfelt remató a bocajarro una acción de estrategia y Balkovec salvó el disparo con el brazo pegado al cuerpo. El colegiado dejó seguir y no hubo penalti.
Balkovec decide cuando el empate parecía escrito
Cuando el partido parecía encaminado al 0-0, llegó el mazazo. En el minuto 88, Balkovec recogió una pelota fuera del área y conectó un disparo fuerte que sorprendió a Radu. El portero, decisivo durante toda la primera parte, llegó a tocar el balón pero no pudo evitar que acabara dentro.
El Celta intentó reaccionar en los minutos finales, más por orgullo que por claridad, pero ya no encontró el camino. El Omonia defendió su ventaja y confirmó una derrota que deja al conjunto vigués con cero puntos tras la primera jornada de la fase liga.
El tropiezo pesa también por el contexto. El Celta llegaba a Chipre buscando un cambio de dinámica después de un inicio de curso sin victorias y con la baja de Iago Aspas, que estará alrededor de cuatro semanas fuera. En la previa, Giráldez había avisado precisamente del peligro del Omonia en transición y de la necesidad de no conceder pérdidas limpias. El rival no necesitó demasiadas para hacer daño.
La derrota confirma además algunas de las dudas que ya aparecían en la lectura de resultados del Celta en los últimos meses: demasiados partidos en los que el equipo tiene fases de control, pero no consigue convertir ese dominio en ocasiones claras ni en goles.
Europa acaba de empezar y todavía queda mucho camino, pero el calendario no concede demasiado margen. El siguiente compromiso continental será en Balaídos ante la Juventus, mientras que antes llegará el Racing de Santander en Liga. Para el Celta, más que mirar la clasificación, la urgencia pasa por algo mucho más básico: volver a ganar.
Ficha técnica
Omonia 1-0 Celta.
Omonia: Fabiano; Duverne, Coulibaly, Šatka, Balkovec; Andreou, Maric; Ewandro (Tanase, min. 90+3), Tankovic (Brouwers, min. 63), Montnor (Mayambela, min. 90+3) y Diony (Kakoullis, min. 75).
Celta: Radu; Javi Rodríguez, Starfelt, Marcos Alonso; Álvaro Núñez (Borja Iglesias, min. 77), Miguel Román, Hugo Burcio (Aleix Febas, min. 72), Sergio Carreira; Pablo Durán (Hugo Álvarez, min. 72), Driouech (Williot Swedberg, min. 55) y Ferran Jutglà (Hugo González, min. 55).
Gol: 1-0, min. 88: Jure Balkovec.
Árbitro: Balázs Berke (Hungría). Amonestó a Swedberg.
Incidencias: partido de la jornada 1 de la fase liga de la UEFA Europa League, disputado en el GSP Stadium de Nicosia.