El Celta de Claudio Giráldez llega a su estreno europeo en Nicosia con una estadística que contrasta con buena parte del relato construido alrededor del equipo. Desde la victoria liguera en Girona, en la jornada 26 de la pasada temporada, los celestes solo han ganado cinco de sus siguientes 22 partidos oficiales.
La estadística adquiere todavía más peso por el momento en el que aparece. El Celta visita este miércoles al Omonia en la primera jornada de la fase de liga de la Europa League y lo hace después de comenzar la nueva Liga sin victorias.
Cinco triunfos en 22 partidos oficiales
La serie arranca después del 1-2 conseguido en Montilivi el 1 de marzo. A partir de aquel partido, el Celta ha disputado 22 encuentros oficiales entre Liga y Europa League con un balance de cinco victorias, siete empates y diez derrotas. Es decir, solo ha ganado el 22,7 % de sus partidos en ese tramo.
Los cinco triunfos llegaron ante el Olympique de Lyon (0-2), Valencia (2-3), Elche (3-1), Atlético de Madrid (0-1) y Sevilla (1-0). El resto del recorrido mezcla eliminaciones europeas, derrotas ligueras y una secuencia reciente de empates que ha impedido al equipo arrancar la temporada 2026/27 con una victoria.
La cifra de Mestalla merece una precisión: el triunfo del pasado curso fue por 2-3, no por 0-3. LaLiga recoge igualmente el resto de resultados de ese tramo, mientras que la trayectoria europea completa la serie con el triunfo en Lyon y las derrotas ante el Friburgo.
Una racha que atraviesa dos temporadas
El dato no pertenece solo al mal arranque actual. Su valor está precisamente en que atraviesa el tramo final de la pasada campaña y las primeras jornadas de la nueva. Después de Girona, el Celta perdió con el Real Madrid, empató con Lyon y Betis, ganó en Francia, cayó frente al Alavés y volvió a vencer en Mestalla. Después llegaron la eliminación ante el Friburgo y varios tropiezos ligueros antes de cerrar el curso con tres victorias en cinco jornadas: Elche, Atlético y Sevilla.
La nueva temporada, sin embargo, ha vuelto a atascar el contador. El Celta ha empezado con empates ante Valencia, Real Sociedad, Getafe y Málaga, además de las derrotas frente a Osasuna y Athletic Club. La consecuencia es que el equipo sigue sin ganar en Liga antes de abrir este miércoles su camino europeo frente al Omonia.
El juego y el resultado, dos debates distintos
La estadística no invalida la evolución futbolística que ha mostrado el equipo en distintos tramos, pero sí obliga a separar sensaciones y resultados. El Celta ha tenido partidos en los que fue superior sin traducirlo en victorias, como ocurrió recientemente ante el Málaga, y otros en los que su propuesta quedó expuesta por problemas defensivos o de eficacia.
Ese contraste es precisamente el que M90 analizó tras el empate ante el Málaga: el equipo ofrece fases de buen fútbol, pero sigue pagando detalles que condicionan marcadores y clasificación. El dato de los 22 partidos amplía ahora el foco y evita que el análisis quede reducido a las primeras jornadas de esta temporada.
Nicosia, una oportunidad para cambiar la secuencia
La visita al Omonia llega, por tanto, con un doble significado. Es el regreso del Celta a la Europa League y, al mismo tiempo, una oportunidad para romper una dinámica estadística que ya no puede explicarse únicamente como un mal comienzo de curso.
Giráldez ha advertido de que el conjunto chipriota es especialmente peligroso en transición y no quiere excesos de confianza. El técnico reclamó concentración y respeto por el rival en la previa, consciente además de que el equipo afronta la cita sin Iago Aspas.
El Celta tiene esta tarde la posibilidad de añadir una sexta victoria a una serie demasiado corta para un equipo que quiere asentarse en Europa y dar un paso adelante en Liga. El juego sigue ofreciendo argumentos para defender el proyecto. Los números, de momento, exigen una mirada bastante más incómoda.
Datos históricos: Carlos Castro Piñón (@CarlosCastroPi5).