La UD Ourense todavía no ha encontrado el premio en su estreno en Primera Federación, pero dentro del vestuario no hay señales de alarma. Lucas Puime, uno de los futbolistas con más recorrido del grupo y protagonista de los dos últimos ascensos, pide paciencia, trabajo y confianza en un equipo que acaba de subir de categoría y que ha tenido un arranque especialmente exigente.
El central de Gondomar, que llegó a O Couto en 2023, analizó en declaraciones recogidas por La Voz de Galicia el 0-3 encajado ante la UD Logroñés. Puime reconoció que el equipo entró mal al partido y que el gol recibido muy pronto condicionó el desarrollo del encuentro. También admitió que la UD Ourense concedió demasiado y generó poco peligro arriba, una lectura que coincide con lo visto en una tercera jornada en la que el cuadro riojano castigó con dureza cada desajuste.
Un salto de categoría que exige tiempo
Puime conoce bien este tipo de escenarios. El defensa recuerda que los ascensos suelen venir acompañados de un periodo de adaptación y que la UD Ourense ya vivió una situación parecida la pasada temporada en Segunda Federación. Su mensaje pasa por no perder de vista el contexto: categoría nueva, futbolistas recién incorporados y un calendario que ha colocado muy pronto enfrente a rivales de entidad.
La clasificación refleja ese peaje. La UD Ourense ha comenzado con tres derrotas: 0-1 ante la Ponferradina en O Couto, 2-0 frente al Mirandés en Anduva y 0-3 contra la UD Logroñés. LaLiga confirma además que Puime ha sido titular en los tres encuentros, una señal de la confianza que Juan Carballo mantiene en uno de los referentes de la zaga.
El central insiste en que la única salida pasa por seguir trabajando y mejorar cada semana. No es un mensaje vacío en su caso: durante su etapa en el Coruxo ya vivió una campaña en la que el equipo tardó meses en estabilizarse y esa experiencia le sirve ahora para relativizar un comienzo que, aunque duro, apenas ocupa tres jornadas.
La afición, otro de los pilares
Puime pone también el foco en el vestuario y en O Couto. Considera que el grupo tiene experiencia suficiente para convivir con momentos difíciles y destaca el compañerismo como una de las fortalezas de la plantilla. A eso añade el respaldo de una afición que ha acompañado al equipo incluso después de las derrotas.
Ese apoyo ya fue visible ante la UD Logroñés, con 1.722 espectadores en O Couto según el registro oficial del partido. La grada volvió a empujar a un equipo que todavía no ha podido celebrar su primer punto en la categoría, pero que sí mantiene una masa social movilizada desde el histórico ascenso.
La planificación del verano buscó precisamente conservar buena parte del bloque que logró subir. La UD Ourense mantuvo una base amplia y dejó margen para completar la plantilla, con Puime como uno de los futbolistas renovados para afrontar el salto.
Puime, de recién ascendido a referente
La temporada también tiene un componente especial para el central. Puime afronta su primera experiencia en Primera Federación con 33 años recién cumplidos y, a diferencia de otros inicios de curso, ha arrancado como titular. Su objetivo, según explicó, es ayudar a que el equipo alcance cuanto antes su mejor versión, por encima de cualquier valoración individual.
La próxima oportunidad llegará el sábado 19 de septiembre, a las 13:00 horas, ante Unionistas de Salamanca. LaLiga tiene programado el encuentro como correspondiente a la cuarta jornada. Será otro examen exigente para una UD Ourense que necesita transformar el discurso de resistencia y trabajo en los primeros puntos de su nueva etapa.