La UD Ourense ya tiene armado el grueso de la plantilla con la que afrontará la primera temporada de su historia en Primera Federación, pero el mercado no está completamente cerrado en O Couto. Después de los últimos movimientos, el club rojillo conserva margen para seguir reforzándose si aparece una oportunidad entre los futbolistas que permanecen sin equipo.
Tras los últimos movimientos, al Ourense le quedan disponibles dos fichas sénior y una ficha sub-23. Un pequeño colchón que permite a Juan Carballo mantener la puerta abierta después del cierre ordinario del mercado.
La cifra encaja con el marco de la categoría. Las Normas Reguladoras y Bases de Competición de Primera Federación de la RFEF establecen un máximo de 25 licencias por equipo, de las que no puede haber más de 18 correspondientes a futbolistas mayores de 23 años.
Así queda la plantilla de la UD Ourense
La construcción del equipo ha mezclado continuidad, experiencia y apuestas jóvenes. La base que logró el histórico ascenso sigue teniendo mucho peso, pero el salto de categoría obligó a elevar el nivel competitivo en prácticamente todas las líneas.
Porteros: Manu Vizoso y Bruno Rielo.
Defensas: Julio Cabrera, Igor Irazu, Javi Labrada, Noel González, Lucas Puime, Samu Pardo y Varo.
Centrocampistas: Álvaro Bastida, Champi, Curro Rivelott, Diego Tejón, David Ferreiro, Roi Currás y Viti.
Atacantes: Cristian Carro, Mateo Gandarillas, Xabi Domínguez, Rufo, Sergi Baldrich y Romualdas Jansonas.
Además, Mauro Varela, todavía en edad juvenil, aparece como un recurso de la estructura dependiente y ya ha entrado en dinámica del primer equipo. Ese tipo de jugadores permite ampliar las alternativas sin ocupar una de las licencias ordinarias del primer plantel.
Jansonas completa una delantera con perfiles muy distintos
El último gran movimiento fue la llegada de Romualdas Jansonas, delantero internacional lituano cedido por el Arouca. Nacido en 2005, es una ficha sub-23 y añade una referencia de casi 1,90 metros, zurda y con capacidad para jugar como punta.
Su incorporación completa una delantera con variantes. Rufo aporta oficio, lectura del área y gol; Sergi Baldrich ofrece movilidad y capacidad asociativa; y Jansonas suma un perfil físico diferente. Por fuera, Xabi Domínguez, Gandarillas y Cristian Carro proporcionan velocidad, desequilibrio y piernas para atacar espacios.
La llegada de Carro, cedido desde el Celta Fortuna, también refuerza la política de incorporar talento joven con margen de crecimiento. En un campeonato largo y con escenarios muy diferentes, disponer de jugadores que puedan cambiar el ritmo desde el banquillo será especialmente importante.
Ferreiro y Rufo, experiencia para un equipo debutante
La UD Ourense es nueva en la categoría, pero no toda su plantilla llega sin kilómetros. David Ferreiro representa el caso más evidente: el extremo ourensano aporta una larga trayectoria en el fútbol profesional y un conocimiento del juego difícil de medir únicamente en minutos o estadísticas.
También Rufo, Viti, Champi o Puime aportan experiencia y peso en un vestuario que ha cambiado piezas, pero no ha roto por completo con el grupo que conquistó el ascenso.
Eso conecta con la idea que Juan Carballo explicó antes del estreno liguero: quiere un Ourense valiente, con protagonismo con balón y dispuesto a asumir riesgos. El mercado ha intentado darle futbolistas para sostener esa propuesta sin perder competitividad física.
El caso Jaichenko y una recuperación que sigue su curso
En el repaso de jugadores disponibles no aparece Valentín Jaichenko, que continúa recuperándose de la grave lesión sufrida en febrero. El atacante padeció una rotura del tendón de Aquiles y el plazo inicial de recuperación se situó entre ocho y nueve meses, por lo que su situación deportiva es distinta a la del resto del grupo en este inicio de temporada.
Su regreso, cuando llegue, supondrá otra alternativa ofensiva para un equipo que no quiere precipitar los plazos con una lesión de esa magnitud.
El cierre del mercado no cierra todas las puertas
El período ordinario de inscripciones terminó el 1 de septiembre, pero eso no significa que todos los teléfonos tengan que apagarse. El reglamento federativo contempla excepciones para inscribir fuera de ventana a futbolistas cuyo contrato hubiese vencido antes de concluir el período o que acrediten situación legal de desempleo después de haber finalizado su relación laboral antes del cierre.
Precisamente, M90 repasó la bolsa de 74 futbolistas con pasado reciente en Primera Federación que aparecían sin equipo tras el cierre. No todos tienen por qué encajar ni cumplir automáticamente las condiciones de inscripción, pero el escaparate existe.
Y la UD Ourense tiene algo especialmente valioso a estas alturas: espacio para reaccionar. Dos fichas sénior y una sub-23 permiten acudir al mercado si surge una lesión, si Juan Carballo detecta una carencia después de las primeras jornadas o si aparece una oportunidad que mejore claramente lo que ya hay.
Una plantilla para competir, con margen para retocarla
El estreno ante la Ponferradina dejó una derrota mínima, pero también confirmó que el salto de categoría no convierte al Ourense en un invitado de piedra. El equipo compitió y ahora necesita crecer mientras acumula horas de vuelo en una Primera Federación especialmente exigente.
El grueso del trabajo de mercado está hecho. Hay dos porteros, una defensa con alternativas, un centro del campo que mezcla músculo y balón y un ataque con perfiles complementarios. Pero la persiana no está bajada del todo.
La UD Ourense ya tiene sus guerreros para la histórica aventura en Primera Federación. Y todavía guarda tres casillas por si el mercado deja una última bala.