El Deportivo buscaba un delantero capaz de ofrecer rendimiento inmediato en su regreso a Primera y Pierre-Emerick Aubameyang está respondiendo desde el primer día. Tres jornadas, tres titularidades y tres goles para el atacante gabonés, que se ha convertido en una de las grandes noticias del arranque blanquiazul.
La dimensión de ese impacto aumenta cuando se coloca al lado del coste de la operación. El traspaso desde el Olympique de Marsella fue cifrado en 1,5 millones de euros por Relevo y por AS cuando se cerró el fichaje. Una cantidad reducida dentro de un mercado en el que el Dépor ha realizado inversiones mucho mayores en otros futbolistas.
A sus 37 años, la operación tenía inevitablemente una parte de riesgo. La respuesta, de momento, está llegando donde mejor se responde en fútbol: en el área rival.
Tres partidos y tres goles
Las cifras no necesitan demasiado maquillaje. Aubameyang ha marcado frente a Elche, Málaga y Valencia, y el propio Deportivo recoge ya tres partidos y tres goles en su ficha oficial. Relevo añade otro dato que ayuda a medir su productividad: 265 minutos disputados en esas tres primeras jornadas.
El último tanto llegó en el 3-1 ante el Valencia en Riazor, después de una transición conducida por Mario Soriano y resuelta por Aubameyang con una definición de delantero grande. El club describió la acción como una contra de libro y confirmó que se trataba de su tercer gol en tres jornadas.
Ese arranque ya lo metió en una lista muy corta de goleadores históricos del Deportivo. En M90 contamos cómo Aubameyang se colocó junto a Bebeto, Makaay, Pandiani o Pahiño entre los futbolistas capaces de marcar en las tres primeras jornadas de una temporada con el Dépor.
Menos velocidad, el mismo olfato
El Aubameyang actual no es exactamente aquel futbolista que atacaba cuarenta metros a la espalda de una defensa con la camiseta del Borussia Dortmund o del Arsenal. Pero conserva algo mucho más difícil de comprar: la lectura del espacio y el instinto para aparecer donde se decide la jugada.
Antonio Hidalgo está encontrando en él profundidad, amenaza sobre la última línea y un rematador que necesita poco para castigar. En un recién ascendido, disponer de un delantero capaz de convertir una transición o un desajuste defensivo en gol puede valer muchos puntos.
Su llegada tampoco fue la apuesta por un futbolista que venía de vacaciones. El Deportivo recordó en el anuncio oficial de su fichaje que la temporada pasada había marcado 10 goles y dado 6 asistencias en 30 partidos de Ligue 1 con el Marsella, además de firmar tres tantos en ocho encuentros de Champions.
Un fichaje que también pesa fuera del área
Aubameyang está aportando además un valor menos cuantificable. Esta semana se conoció que también tuvo peso en la llegada de Adama Traoré. El extremo explicó durante su presentación que habló con su excompañero antes de fichar y que el gabonés le trasladó buenas referencias del proyecto.
Es otro indicio de la jerarquía que el delantero ha adquirido en pocas semanas. M90 ya contó cómo Aubameyang terminó actuando como embajador del Dépor para convencer a Adama.
Una operación que empieza a salir barata
El mercado del Deportivo ha sido impropio de un recién ascendido por nombres, inversión y ambición. Pero entre todas las operaciones hay una que, por relación entre coste e impacto inmediato, empieza a destacar.
Tres partidos siguen siendo una muestra demasiado pequeña para dictar sentencia sobre un fichaje. La temporada será larga y la edad obliga también a gestionar esfuerzos. Pero el primer balance es difícil de discutir: el Dépor pagó alrededor de 1,5 millones por un delantero que ha empezado a gol por jornada.
Y en Primera División, encontrar gol a ese precio no suele estar precisamente en la sección de rebajas.