Hay mercados que se explican por necesidad y otros que se explican por ambición. El del Deportivo, a estas alturas, pertenece claramente al segundo grupo. Resulta difícil mirar la plantilla que está construyendo el club coruñés y recordar que hablamos de un recién ascendido que llevaba ocho años fuera de Primera.
Porque no estamos hablando únicamente de cantidad. El salto está en el perfil de los nombres que han llegado. Leo Román, internacional absoluto con España desde junio de 2026, aterrizó para competir por la portería. Pierre-Emerick Aubameyang llegó con una carrera que incluye 98 goles en Bundesliga y 69 en Premier League. Angeliño volvió a casa después de pasar por Manchester City, PSV, Leipzig, Roma o Galatasaray. Y ahora Adama Traoré se incorpora al Dépor hasta 2028 después de acumular 271 partidos en la Premier y ocho internacionalidades con España.
Nombres que no parecen propios de un recién ascendido
Uno por uno ya llamarían la atención. Todos juntos dibujan otra cosa. El Deportivo ha conseguido reunir experiencia internacional, futbolistas curtidos en grandes ligas y varios perfiles que, por trayectoria, no encajan con la imagen habitual de un equipo que acaba de volver a Primera.
Aubameyang es el caso más evidente. No necesita demasiada presentación. Ha sido Bota de Oro de la Premier, máximo goleador de la Bundesliga y ha marcado en prácticamente todos los grandes escenarios europeos. Su llegada por sí sola ya era una declaración de intenciones.
Pero el mercado no se quedó ahí. Angeliño aporta recorrido en Bundesliga, Serie A, Eredivisie, Champions y Europa League. Adama añade potencia, desborde y una vida competitiva construida en Inglaterra. Leo Román, además de llegar en plena madurez deportiva, venía de estrenar internacionalidad absoluta con España en Riazor el pasado 4 de junio.
Para un club que regresó este verano a la élite después de ocho años fuera, la colección de currículums tiene algo de surrealista. En el mejor sentido.
El otro mercado: juventud con techo alto
Lo interesante es que Fernando Soriano no ha planteado únicamente un mercado de nombres reconocibles. Paralelamente, el Dépor ha invertido en futbolistas jóvenes con margen de crecimiento y recorrido por delante.
Bright Ede, central polaco de 19 años, llegó después de despertar interés en clubes importantes de Europa. Jonathan Asp Jensen aterrizó desde el Bayern de Múnich tras destacar cedido en el Grasshopper. A ellos se suman Lorenzo Amatucci y Teun Gijselhart, dos centrocampistas jóvenes que elevan la competencia y permiten construir también pensando más allá de esta temporada.
Ahí está probablemente una de las claves del mercado: el Deportivo no ha elegido entre presente y futuro. Está intentando comprar ambos a la vez.
Un mercado muy bueno que todavía necesita remate
Eso no significa que la plantilla esté cerrada ni que todo el trabajo esté hecho. Queda una última fase que puede cambiar la nota final del verano.
La prioridad más evidente sigue estando en el centro de la defensa. El club trabaja para incorporar un central y en las últimas horas Juan Jesus y Zézé aparecen entre las opciones que maneja el Dépor. La operación, además, está condicionada por las salidas.
También queda resolver el futuro de varios futbolistas que no entran en los planes deportivos. La limpieza de plantilla es casi tan importante como el último fichaje. Un mercado puede ser brillante en las entradas y quedarse torcido si los descartes bloquean espacio, masa salarial y gestión de vestuario.
Por eso el diagnóstico, a día de hoy, parece bastante claro: el Deportivo ha hecho un mercado muy bueno para un recién ascendido, pero todavía necesita ese último empujón.
Si consigue cerrar el central, ordenar definitivamente la operación salida y llegar al cierre con una plantilla equilibrada, costará encontrar muchos peros a la planificación.
El listón ha cambiado
Lo más llamativo de todo quizá no sea un fichaje concreto, sino cómo ha cambiado el listón de exigencia alrededor del club. Hace no tanto tiempo el Deportivo estaba peleando por salir de Primera Federación. Ahora debate si su plantilla necesita un central más después de haber incorporado a Aubameyang, Angeliño, Leo Román y Adama Traoré.
Eso no garantiza absolutamente nada cuando empiece a rodar la pelota. Los currículums no suman puntos y Primera castiga cualquier desajuste. Pero el mercado sí permite medir la ambición del proyecto.
Y la sensación es difícil de esconder: si esto es el mercado de un recién ascendido, desde luego no lo parece.