El Barcelona ha arrancado la Liga como si quisiera dejar un aviso antes de que el campeonato coja velocidad. Después del 0-5 al Elche, el equipo de Hansi Flick derrotó este jueves al Athletic Club por 2-0 en el Spotify Camp Nou y ya firma un inicio demoledor: dos victorias, siete goles a favor y ninguno en contra. Raphinha y Fermín volvieron a marcar y Rodri Hernández estrenó por fin la camiseta azulgrana en partido oficial.
El encuentro correspondía a la primera jornada, aplazada por la participación de numerosos internacionales en el Mundial, pero para el Barça era ya el segundo examen del curso. Y la sensación que deja después de 180 minutos es bastante más seria que los seis puntos: el campeón ha empezado con pegada, control y una cantidad de recursos que amenaza con crecer todavía más.
Raphinha vuelve a abrir la puerta
El Athletic resistió durante más de media hora, en buena medida porque Unai Simón sostuvo a su equipo cuando el Barcelona empezó a encontrar espacios. Antes del gol, Raphinha ya había enviado un remate al poste y Pedri había visto cómo le anulaban un tanto por fuera de juego.
El 1-0 llegó en el minuto 37 y resumió buena parte de lo que quiere ser este Barça. Pedri encontró un pase limpio entre líneas y Raphinha atacó el espacio, se plantó ante Unai Simón, lo regateó con calma y empujó el balón a la red.
El brasileño venía de firmar un doblete en el 0-5 de Elche. Con este tanto ya suma tres goles en sus dos primeros partidos de Liga, exactamente la misma cifra que alcanzaría después Fermín López. El Barça todavía busca piezas en el mercado y mantiene abiertos frentes como el de Julián Álvarez, pero de momento la ausencia de un nueve de referencia no está frenando su producción ofensiva.
Lamine se queda a centímetros y el Athletic sobrevive
El Barcelona pudo romper el partido mucho antes. Unai Simón evitó el segundo con una gran parada ante Lamine Yamal al filo del descanso y el extremo volvió a rozar el gol en la segunda mitad con un disparo al larguero.
El Athletic intentó estirarse tras el descanso, pero durante muchos minutos siguió jugando demasiado lejos de Joan García. Nico e Iñaki Williams fueron sustituidos alrededor de la hora de partido y Edin Terzić buscó otra energía con Berenguer y Robert Navarro.
La mejor ocasión rojiblanca llegó a falta de un cuarto de hora, cuando Oihan Sancet encontró espacio y mandó un remate al palo. Fue el momento en el que el 1-0 pareció dejar una pequeña puerta abierta a un partido que el Barça había controlado con claridad.
Rodri debuta y el Camp Nou se pone en pie
La otra gran noticia de la noche apareció en el minuto 63. Rodri Hernández entró por Raphinha y disputó sus primeros minutos oficiales como jugador del Barcelona, apenas unos días después de completar uno de los grandes movimientos del verano.
El centrocampista, fichado por el Barça hasta 2030 después de dejar el Manchester City, recibió una fuerte ovación y empezó a ocupar desde el primer día ese espacio de mando que Flick quiere reservarle en la medular.
Su debut llega, además, en una semana especialmente cargada para el club. Horas antes del partido, el Barcelona conoció el escenario europeo de una Champions en la que volverá a partir entre los grandes favoritos, después de un sorteo con cinco representantes españoles.
Fermín sentencia y sigue desatado
El 2-0 terminó de cerrar la noche en el minuto 82. Una mala acción defensiva de Aymeric Laporte dejó el balón servido y Fermín López no perdonó ante la portería vacía. Segundo partido de Liga y tercer gol para el centrocampista, que ya había marcado dos veces en Elche.
La secuencia empieza a ser difícil de ignorar: Raphinha, tres goles; Fermín, tres; el Barça, siete. Todo ello sin haber recibido todavía ninguno. El resultado ante el Athletic no tuvo el volumen del 0-5 del estreno, pero seguramente dejó una lectura más completa porque el rival obligó al Barcelona a convivir durante muchos minutos con una ventaja mínima y a cerrar el partido sin perder el control.
Seis puntos y una sensación de amenaza
El 2-0 deja al Barcelona con seis puntos después de sus dos primeros compromisos y mantiene intacta la portería de Joan García. El campeón ha empezado defendiendo el título con un 7-0 acumulado y, sobre todo, con varios nombres importantes ya enchufados.
Raphinha y Fermín han convertido cada aparición en una amenaza, Pedri volvió a gobernar zonas decisivas, Lamine rozó el gol varias veces y Rodri ya ha dado su primer paso. Flick todavía tiene margen para ensamblar más piezas, pero el primer mensaje de la temporada ya está enviado: este Barça ha salido disparado.