El Celta ya conoce el alcance de la lesión de Iago Aspas. Las pruebas médicas realizadas al capitán celeste han confirmado una rotura de grado I en el recto anterior del muslo izquierdo, una lesión que le mantendrá fuera de los terrenos de juego durante aproximadamente cuatro semanas.
Aspas sufrió la molestia en la recta final del empate ante el Málaga en Balaídos. Tras ser sometido a una resonancia magnética, el diagnóstico ha quedado confirmado y el futbolista ya ha iniciado el tratamiento de recuperación bajo la supervisión de los servicios médicos del club.
Cuatro semanas que le apartan de Omonia y Racing
El primer impacto sobre el calendario es claro. Aspas no estará este miércoles en Nicosia para el estreno del Celta ante el Omonia en la Europa League y tampoco podrá jugar el sábado frente al Racing de Santander en Balaídos.
La ausencia ante el conjunto chipriota ya estaba asumida en la convocatoria europea del Celta, en la que sí regresaron Borja Iglesias, Jones El-Abdellaoui y Aleix Febas.
El plazo médico de unas cuatro semanas también convierte en muy dudosa su presencia ante el Elche el 11 de octubre, justo después del parón de selecciones. Si la evolución se ajusta a la previsión, el objetivo podría situarse en llegar al siguiente compromiso europeo, ante la Juventus el 15 de octubre, aunque el club deberá valorar entonces su estado real antes de acelerar el regreso.
La lesión llegó en apenas unos minutos
Aspas entró en el tramo final del Celta-Málaga y notó el problema muscular después de una acción de golpeo. El equipo ya había agotado las sustituciones, por lo que el moañés trató de mantenerse sobre el césped para no dejar al Celta con diez jugadores.
Claudio Giráldez ya había anticipado tras el partido que el capitán no llegaría a los dos siguientes encuentros y había descrito la acción como un pinchazo en el cuádriceps. Las pruebas posteriores han precisado ahora el diagnóstico y el tiempo estimado de recuperación.
Un mes sin su principal referencia
La baja llega en un momento especialmente delicado para el Celta, que afronta el inicio de la Europa League y continúa buscando su primera victoria liguera. Aspas sigue siendo una de las principales referencias ofensivas y competitivas del equipo, tanto por su capacidad para generar juego entre líneas como por su peso en los últimos metros.
M90 ya analizó qué pierde el Celta sin Aspas y quién puede asumir sus funciones. Con el diagnóstico ya confirmado, Giráldez tendrá que repartir ese peso entre Jutglà, Pablo Durán, Hugo González, Borja Iglesias y el resto de atacantes disponibles durante las próximas semanas.
El parón internacional amortiguará parte del impacto, pero no evita que el Celta pierda a su capitán en el arranque europeo y en un tramo de Liga en el que necesita empezar a convertir sensaciones en resultados.