El canterano del Deportivo regresa campeón del Torneo de El Albir después de participar en dos de los tres triunfos de una España Sub-18 que cerró la semana con nueve puntos y ocho goles a favor.
Mauro Valeiro vuelve a Abegondo con un título bajo el brazo. La selección española Sub-18 se proclamó campeona del Torneo de El Albir después de ganar sus tres partidos ante Arabia Saudí, Uzbekistán y Uruguay, una semana en la que el centrocampista coruñés volvió a sumar experiencia internacional.
Valeiro había sido titular en el estreno ante Arabia Saudí, resuelto por España por 2-1. Dos días después volvió a participar frente a Uzbekistán, entrando en el minuto 73 de un encuentro que terminó 3-0. En la jornada final ante Uruguay no llegó a saltar al campo, pero formó parte del grupo que completó el pleno con otro 3-0 y levantó el torneo.
Una semana perfecta para España
El balance de la Sub-18 fue contundente: tres victorias, ocho goles marcados y solo uno encajado. Más allá de los resultados, la concentración volvió a colocar a Valeiro en dinámica de selección en un momento importante de su desarrollo en la cantera blanquiazul.
El mediocampista ya venía acumulando presencia en las categorías inferiores de España y su continuidad en estas convocatorias confirma que sigue dentro del radar federativo. M90 ya había contado la presencia gallega en esta convocatoria Sub-18, en la que también aparecieron Mateo Sobral, del Celta, y Bryan Bugarín, vigués formado en A Madroa y actualmente en el Real Madrid.
Abegondo sigue colocando talento en las selecciones
El título llega además en una semana en la que la cantera del Deportivo vuelve a tener protagonismo internacional. La presencia de Valeiro se suma al flujo constante de futbolistas de Abegondo que están entrando en los planes de las selecciones inferiores.
El fenómeno no se limita a una sola generación. Hace unos días, Gael Seijo fue citado con España Sub-15 junto al celeste Nicolás Mindiola, otra señal del peso que mantienen Celta y Deportivo en el mapa formativo nacional.
Para Valeiro, El Albir deja algo más que una medalla. Sale de la concentración con minutos, dos victorias vividas desde el césped y la experiencia de formar parte de un grupo que resolvió el torneo con pleno. Ahora toca volver al trabajo diario en Abegondo y seguir empujando desde una generación que continúa llamando a la puerta.
