Jorge Cuesta celebró el estreno con victoria del Ourense CF, pero evitó convertir el 2-1 ante el Basconia en una conclusión definitiva. El técnico azulón destacó el valor de empezar sumando tres puntos con una plantilla profundamente renovada y, al mismo tiempo, subrayó que el equipo todavía tiene mucho margen para ajustar mecanismos, crecer físicamente y ganar continuidad.
El Ourense CF tuvo que remontar en O Couto después de un inicio en el que el filial del Athletic salió con más ritmo. La reacción llegó antes del descanso y quedó contada en la crónica del 2-1 ante el Basconia, con Álex Lorenzo y Viti dando la vuelta al marcador.
Una victoria que compra tiempo para crecer
Cuesta explicó que este tipo de partidos de comienzo de temporada suelen resolverse por detalles porque los equipos todavía están en construcción. En el caso del Ourense CF, esa sensación se multiplica por la cantidad de caras nuevas que han llegado durante el verano.
«Falta mucho por trabajar, por ajustar», resumió el entrenador, que sí reconoció que las victorias permiten afrontar ese proceso con más tranquilidad. Sus palabras, recogidas este lunes por La Región, dibujan bien el momento del proyecto: tres puntos en el bolsillo, pero todavía muchas piezas por ensamblar.
El técnico admitió también que el Basconia arrancó mejor y que el Ourense CF todavía no está en su punto físico óptimo. Aun así, valoró la capacidad del equipo para corregirse, darle la vuelta al marcador y controlar durante muchos minutos una segunda parte en la que el desgaste terminó obligando a sufrir.
El banquillo también deja una señal positiva
Otro aspecto que Cuesta quiso destacar fue la respuesta de los futbolistas que entraron durante el encuentro. El Ourense CF afrontó el debut con ausencias como Facu, Cambil o Jorrín y necesitó de la profundidad del grupo para sostener el resultado en el tramo final.
Ese fondo de armario será especialmente importante en un equipo que ha cambiado de arriba abajo después del descenso y que afronta una temporada de reconstrucción, un contexto que M90 ya analizó en el nuevo proyecto de Jorge Cuesta.
La primera victoria no borra el trabajo pendiente, pero sí evita que la reconstrucción tenga que hacerse con urgencias desde la primera semana. Para un equipo nuevo, empezar ganando también es una forma de comprar calma.