El equipo de Antonio Hidalgo lidera la competición tanto en conversión de remates totales como de remates a puerta tras cuatro jornadas.
El Deportivo no necesita disparar más que nadie para hacer daño. Le basta con acertar mejor. Después de cuatro jornadas de LaLiga EA Sports, el conjunto blanquiazul presenta los mejores registros de eficacia ofensiva del campeonato: convierte el 24,2% de sus remates totales y el 57,1% de sus remates a puerta.
El dato ayuda a explicar un arranque que ha situado al equipo de Antonio Hidalgo entre los mejores de la clasificación. El Dépor suma ocho puntos de doce, sigue invicto y ha marcado ocho goles en sus cuatro primeros partidos de Liga. La secuencia ha sido creciente: 1-1 ante el Elche, 1-1 en Málaga, 3-1 frente al Valencia y 2-3 ante el Villarreal en La Cerámica.
Ocho goles con muy poco desperdicio
La segunda cifra es especialmente llamativa. El Deportivo ha colocado 14 remates entre los tres palos y ha transformado ocho de ellos en gol. La cuenta es directa: más de uno de cada dos tiros a puerta termina dentro.
Esa capacidad para convertir explica por qué el Dépor está sacando tanto rendimiento a fases de partido en las que no domina por volumen. No es el equipo que más remata ni el que más veces obliga al portero rival a intervenir, pero sí el que mejor castiga cuando consigue encontrar una posición de finalización.
El 24,2% de conversión sobre remates totales apunta en la misma dirección. En un campeonato donde la mayoría de los equipos necesitan acumular más intentos para producir gol, el Deportivo está siendo extremadamente eficiente en el último gesto.
La eficacia sostiene el gran inicio
El contexto refuerza el valor del dato. El Deportivo acaba de regresar a Primera y, lejos de limitarse a sobrevivir, ha encontrado una manera de competir basada en la solidez, la capacidad para ajustar partidos y una pegada que está marcando diferencias.
El triunfo ante el Villarreal fue el mejor ejemplo. El conjunto coruñés estuvo dos veces por detrás en el marcador, respondió en ambas y acabó llevándose el partido en el tramo final. Esa victoria dejó al Dépor con ocho puntos y aseguró que cerrase la jornada en puestos europeos por primera vez en más de diez años, una circunstancia que M90 analizó tras el golpe en La Cerámica.
También ha sido importante la profundidad de plantilla. Hidalgo dispone de más recursos para cambiar partidos desde el banquillo y eso se ha notado en las últimas jornadas. El impacto de los cambios ya fue una de las claves del triunfo en Villarreal.
Una cifra difícil de sostener, pero muy significativa
Un 57,1% de conversión de remates a puerta es un porcentaje extraordinariamente alto y, por lógica estadística, lo normal es que tienda a moderarse con el paso de las jornadas. Pero eso no resta valor a lo que está mostrando este Deportivo en el inicio del curso.
La lectura no es que el equipo vaya a mantener esa tasa durante toda la temporada, sino que está aprovechando al máximo sus oportunidades en una fase del calendario en la que cada punto tiene un peso enorme para un recién ascendido. Si la eficacia baja, el reto será aumentar el volumen de ocasiones. Mientras tanto, la pegada está siendo una de las grandes armas del equipo de Hidalgo.
El siguiente examen llegará en el Coliseum ante el Getafe. El Dépor afrontará la quinta jornada con la confianza de quien todavía no ha perdido y con un dato que ningún otro equipo de LaLiga puede igualar ahora mismo: nadie convierte mejor sus remates.