El fichaje de José María Giménez fue uno de los golpes de efecto del cierre de mercado del Deportivo. Pero detrás del nombre, la jerarquía y la experiencia del uruguayo hay otra clave que ayuda a entender cómo el club coruñés ha podido cerrar una operación de este calibre sin disparar su estructura salarial.
Según informa DXT Campeón, el Dépor asumirá únicamente el 10% del salario del central durante su cesión desde el Atlético de Madrid. El dato convierte el movimiento en una operación de riesgo económico muy reducido para un recién ascendido que ha sorprendido al fútbol español por la dimensión de su mercado.
El Atlético confirmó oficialmente que Giménez jugará cedido en A Coruña hasta el 30 de junio de 2027. AS añade que el club madrileño amplió su contrato antes de facilitar la salida y asumirá una parte importante de su ficha.
Menos de un millón por un central de élite, según las estimaciones
Las cifras salariales de los futbolistas no son públicas y deben tratarse con cautela. DXT Campeón señala que distintas fuentes especializadas sitúan el salario bruto de Giménez alrededor de los siete millones de euros por temporada.
Si esa estimación se aproxima a la realidad y el Deportivo cubre solo el 10%, el coste salarial para el club herculino quedaría por debajo del millón de euros. Una cantidad especialmente baja para incorporar a un futbolista con más de una década en la élite, títulos de Liga, experiencia en Champions y un largo recorrido internacional con Uruguay.
La operación ayuda además a poner contexto a una pregunta que ha acompañado al Dépor durante todo el verano: cómo puede un recién ascendido permitirse un mercado con nombres de semejante nivel.
Cesión y opción de compra: el riesgo queda controlado
El acuerdo tiene otra ventaja para el Deportivo: no obliga al club a comprometerse a largo plazo desde el primer día. Giménez llega cedido y la operación incluye una opción de compra no obligatoria, según explicó Fernando Soriano en su balance del mercado.
Eso permite al club evaluar durante toda la temporada el rendimiento deportivo del central y, sobre todo, su respuesta física. Ese es el gran interrogante que acompaña al uruguayo tras varias campañas condicionadas por distintos problemas musculares.
Si Giménez recupera continuidad y se acerca a su mejor versión, Antonio Hidalgo tendrá a su disposición a uno de los centrales con mayor jerarquía de la plantilla. Si el rendimiento no responde a las expectativas, el impacto económico queda muy limitado y el Deportivo no arrastra una obligación futura.
Soriano insiste: la sostenibilidad es el límite
El contexto encaja con el discurso que Fernando Soriano ha mantenido este jueves al analizar el mercado. El director de fútbol ha defendido que el crecimiento del Deportivo se apoya en una estructura estable, sin deuda y con capacidad para generar recursos, y ha insistido en que el proyecto debe ser sostenible y sólido.
También explicó que buena parte de los fichajes no se han cerrado únicamente por dinero. La seriedad del proyecto, el peso de Riazor y la capacidad del club para convencer a futbolistas de primer nivel han permitido encontrar fórmulas que hace unos meses parecían fuera del alcance de un recién ascendido.
Giménez es probablemente uno de los mejores ejemplos.
El Atlético necesitaba encontrar una salida para un futbolista que había perdido peso en la rotación, el jugador quería un proyecto que le ofreciese protagonismo y el Deportivo apareció en el momento adecuado con una propuesta deportiva capaz de convencerle.
Otra operación de oportunidad
El movimiento recuerda, con matices, a otras incorporaciones realizadas por el club durante el verano. El Dépor ha buscado combinar inversión en futbolistas jóvenes con oportunidades de mercado en jugadores contrastados.
En M90 ya analizamos cómo Aubameyang empezó a rentabilizar desde las primeras jornadas los 1,5 millones pagados por su fichaje. Con Giménez, la fórmula es diferente: cesión, salario muy compartido y decisión aplazada sobre una posible compra definitiva.
El resultado es una apuesta que, sobre el papel, ofrece mucho más margen de beneficio deportivo que riesgo financiero.
El Deportivo ya había hecho oficial la llegada de Giménez hasta final de temporada. Ahora empieza a conocerse la letra pequeña que explica por qué la dirección deportiva decidió ir hasta el final por el uruguayo.