El Córdoba CF sigue pedaleando con fuerza en la cuesta decisiva de la temporada. Tras dos semanas sin competir, el conjunto blanquiverde regresó al césped como si no hubiese existido el parón y tumbó al CD Leganés por 2-1 en un duelo de pulsaciones altas y decisiones milimétricas desde la sala VOR. Tres puntos de oro que mantienen a los andaluces en zona de ‘play off’, con un partido pendiente y la ilusión disparada en El Arcángel.
Un arranque eléctrico con sello de Adrián Fuentes
El partido arrancó con el Córdoba pisando el acelerador a fondo. A los dos minutos ya había avisado con una chilena acrobática de Adrián Fuentes que obligó a Juan Soriano a emplearse a fondo. Fue la primera señal de que los de casa no querían especular.
El 1-0 llegó pronto. Fuentes leyó a la perfección un envío en largo, controló con temple y definió con sangre fría. El asistente levantó la bandera, pero el VAR corrigió la decisión tras revisar la acción al milímetro. Gol legal y estallido en la grada. El Córdoba se ponía por delante con justicia y, lo que es más importante, con personalidad.
Dominio blanquiverde y ocasión para sentenciar
Con el marcador a favor, el conjunto andaluz manejó el ritmo del choque. Carracedo y Diego Bri percutieron por bandas, generando superioridades y obligando al Leganés a replegar. El cuadro pepinero sufría para ajustar líneas y apenas encontraba continuidad con balón.
En la segunda mitad, el Leganés dio un paso al frente. Óscar Plano tuvo el empate tras una combinación bien trenzada, pero su disparo se fue por encima del larguero. Fue el aviso más serio de los visitantes.
El Córdoba, lejos de arrugarse, buscó la sentencia a la contra. Fuentes dispuso de una ocasión clarísima en el área pequeña tras asistencia de Carracedo, pero erró un remate que parecía medio gol. El encuentro seguía abierto.
El VAR vuelve a escena y Goti amplía la ventaja
La tranquilidad llegó en el minuto 70. Un disparo potente de Requena se estrelló en el larguero y el rechace cayó en los pies de Mikel Goti, que no perdonó. De nuevo, revisión desde la sala de videoarbitraje antes de conceder el tanto. Segundo gol validado tras chequeo tecnológico y 2-0 en el marcador.
El Córdoba había hecho méritos suficientes para esa ventaja. Intensidad en la presión, claridad en transiciones y un bloque compacto que transmitía confianza.
Sufrimiento final y mensaje al campeonato
Pero en Segunda nadie regala nada. En el añadido, Óscar Plano sacó un zurdazo a la escuadra que recortó distancias y sembró el nerviosismo. El Leganés se lanzó a la heroica y aún hubo tiempo para que el colegiado anulase un tercer tanto local, esta vez a Adilson, en el último suspiro.
El pitido final confirmó una victoria trabajada, con carácter y con ese punto de fortuna que siempre acompaña a los equipos que creen. El Córdoba enlaza tres triunfos consecutivos y, con un encuentro pendiente, se asienta en la zona noble de la tabla en la exigente Segunda División.
En El Arcángel se respira algo más que optimismo: se respira ambición. El equipo ha demostrado que sabe sufrir, que sabe competir y que no se asusta cuando el foco apunta. Y en esta categoría, donde cada jornada es una batalla, eso vale tanto como los goles.