El RCDE Stadium vivió una noche de fútbol vibrante, con alternativas constantes, goles de peso y polémica arbitral incluida. Espanyol y Celta de Vigo firmaron un 2-2 que tuvo de todo: eficacia en las áreas, decisiones ajustadas al milímetro y un desenlace que castigó al que ya acariciaba la victoria.
El empate deja sensaciones cruzadas. El Espanyol tuvo el partido en la mano. El Celta nunca dejó de creer.
Jutglà golpea primero ante su ex
El Celta salió con personalidad, buscando amplitud y movilidad entre líneas. En los primeros compases encontró premio. Ferran Jutglà, con la ley del ex bajo el brazo, aprovechó un desajuste defensivo para batir al guardameta perico con un remate preciso.
- El RCDE Stadium vivió una noche de fútbol vibrante, con alternativas constantes, goles de peso y polémica arbitral incluida. Espanyol y Celta de Vigo firmaron un 2-2 que tuvo de todo: eficacia en las áreas, decisiones ajustadas al milímetro y un desenlace que castigó al que ya acariciaba la victoria.
- El empate deja sensaciones cruzadas. El Espanyol tuvo el partido en la mano. El Celta nunca dejó de creer.
El tanto silenció por unos segundos Cornellà y obligó al Espanyol a dar un paso adelante. El conjunto blanquiazul reaccionó con presión alta y más ritmo en la circulación, tratando de someter a un Celta que, con ventaja, intentó gestionar la posesión.
Kike García devuelve el golpe antes del descanso
El empuje local encontró recompensa antes del intermedio. Kike García, siempre incómodo para las defensas, cazó un balón en la frontal tras una segunda jugada y soltó un disparo potente que igualó el marcador.
El 1-1 reactivó el partido. Los dos equipos asumieron riesgos. El Celta generó peligro por banda derecha y el Espanyol insistió con centros laterales y segundas jugadas. El descanso llegó con la sensación de que el encuentro estaba lejos de resolverse.
Dolan ilusiona a la grada
Tras el paso por vestuarios, el Espanyol salió decidido a voltear el marcador. El premio llegó mediada la segunda mitad. Tyrhys Dolan, atento en el área, culminó una acción bien trenzada tras asistencia de Ramon Terrats y puso el 2-1.
El RCDE Stadium explotó. El equipo perico parecía tener controlado el ritmo del choque y el Celta acusó el golpe durante varios minutos.
Sin embargo, el tramo final se volvió eléctrico.
Polémica VAR y final de infarto
Con el partido abierto, llegó una de las jugadas más discutidas. Borja Iglesias llegó a marcar en una acción que fue invalidada por fuera de juego tras revisión del VAR. La decisión generó protestas en el banquillo celeste y encendió el debate en la grada.
El Celta no se descompuso. Siguió insistiendo hasta que, ya en el tiempo añadido, encontró el premio. Pablo Durán prolongó de espaldas y Borja Iglesias, con sangre fría, definió dentro del área para firmar el 2-2 definitivo.
El tanto dejó sin respuesta al Espanyol, que había defendido con orden pero concedió en el momento más delicado.
Un punto que sabe diferente para cada uno
El Espanyol mostró carácter, capacidad de reacción y momentos de dominio claro, pero se quedó sin la victoria en el último suspiro. El Celta, por su parte, demostró colmillo competitivo y capacidad para sobrevivir en escenarios adversos.
Fue un partido intenso, con ritmo alto y fases de ida y vuelta que mantuvieron la tensión hasta el último segundo. Un 2-2 que deja la clasificación apretada y la sensación de que ambos equipos están preparados para pelear hasta el final por sus objetivos.