Couhaib Driouech ya ha dejado sus primeras palabras como jugador del Celta y lo ha hecho combinando ambición, una declaración bastante precisa de su fútbol y un guiño directo al celtismo. El nuevo extremo celeste se define como un atacante peligroso, vertical y comprometido también sin balón, apunta a LaLiga y a la Europa League como escenarios para crecer y cerró su mensaje con sus primeras palabras en gallego: «Dende hoxe son un dos vosos. Hala Celta!».
El fichaje ya estaba cerrado y anunciado, pero faltaba escuchar al protagonista. Driouech aterriza en Vigo con contrato hasta 2030 y con la sensación de estar ante un paso importante en su carrera. «Estoy muy contento de estar aquí» y «muy emocionado de unirme a Vigo y al Celta», explicó el atacante, que asegura haber escuchado «historias muy bonitas» sobre el club antes de tomar la decisión.
El marroquí afronta su primera experiencia profesional fuera de los Países Bajos después de pasar por Excelsior, Heerenveen y PSV Eindhoven. El Celta confirmó este martes su incorporación por cuatro temporadas, una operación que M90 ya detalló en la noticia del fichaje de Driouech hasta 2030.
«Creo que soy un jugador peligroso»
Más allá de las fórmulas habituales de una presentación, Driouech dejó una descripción de sí mismo que encaja casi palabra por palabra con el perfil que Claudio Giráldez reclamaba para completar su ataque. «Creo que soy un jugador peligroso», afirmó antes de explicar que le gusta encarar, marcar y asistir.
El matiz importante llegó después. El nuevo extremo no quiere limitar su carta de presentación al desequilibrio ofensivo y remarcó también su predisposición al trabajo sin balón. Su mensaje fue que el equipo puede contar con él tanto para atacar como para defender, una cuestión especialmente relevante en un modelo como el de Giráldez, donde los jugadores de banda tienen responsabilidades claras en la presión y en las vigilancias.
En M90 ya analizamos qué puede cambiar Driouech en el mapa ofensivo del Celta: su velocidad, el uno contra uno y la capacidad para atacar la espalda de los laterales ofrecen una herramienta distinta para un equipo que en algunos partidos necesita transformar posesión en profundidad con mayor rapidez.
Europa League, goles y una grada que se vaya sonriendo
Driouech tampoco escondió sus objetivos. El extremo habló de «lograr momentos bonitos juntos» y señaló expresamente la Europa League como uno de los grandes escenarios del curso. Su intención es ayudar al Celta a llegar «lo más lejos posible» en Europa y aportar goles y asistencias para mantener al equipo en la zona alta de LaLiga.
Su discurso terminó conectando el rendimiento con la grada. Driouech quiere que los aficionados lleguen al estadio «con una sonrisa» y, sobre todo, que se marchen de la misma manera. Una frase sencilla, pero que refleja el tono de un fichaje que aterriza en un Celta de nuevo europeo y con una Balaídos que vuelve a mirar al continente.
El atacante llega además con experiencia de primer nivel. Según los datos difundidos por el propio Celta en su anuncio oficial, la pasada temporada disputó 40 partidos con el PSV, marcó nueve goles y repartió ocho asistencias. También acumula 12 encuentros de Champions League, con cuatro goles y dos asistencias, incluyendo un doblete ante el Liverpool que le valió el reconocimiento como MVP del partido.
«Dende hoxe son un dos vosos»
El cierre de su primera intervención fue probablemente el momento con mayor carga simbólica. Driouech quiso dirigirse al celtismo en gallego y dejó una frase que no necesita traducción futbolística: «Dende hoxe son un dos vosos. Hala Celta!».
Es la primera piedra de una relación que ahora tendrá que construirse sobre el césped. El nuevo fichaje no estará ante Osasuna en el estreno del Celta en Balaídos: Giráldez explicó este miércoles que apenas ha podido completar una sesión tras el viaje y que precipitar su entrada en la convocatoria no tenía sentido. El técnico dejó abierta la posibilidad de que pueda llegar al encuentro del domingo ante el Athletic si acumula entrenamientos y empieza a asimilar los mecanismos del equipo.
Ese proceso lo contamos en las palabras de Giráldez sobre la adaptación de Driouech. No habrá debut exprés, pero sí una hoja de ruta clara: ponerse a tono, entender el sistema y empezar a enseñar en Vigo el futbolista que él mismo acaba de describir.
Velocidad, regate, goles, asistencias y trabajo. Y, desde el primer día, una frase en gallego para abrir la puerta de casa.