Claudio Giráldez ha cerrado filas alrededor de Javi Rueda y ha pedido calma con Couhaib Driouech. En la previa del estreno del Celta en Balaídos ante Osasuna, el entrenador celeste dejó dos mensajes muy claros sobre dos de los nombres propios del cierre de mercado: cuenta con el lateral y no contempla su venta, mientras que con el nuevo extremo marroquí quiere evitar cualquier precipitación.
Giráldez, tajante con Javi Rueda: «No lo vamos a vender»
Si horas antes ya había mostrado su desacuerdo con una posible salida del lateral por las cantidades que se manejaban, Giráldez fue todavía más rotundo al abordar su situación.
«Digo lo mismo: jugador importante para nosotros. Lo queremos aquí, confío en que va a estar aquí, que no lo vamos a vender. Por eso entra en la convocatoria y es uno más para el partido de mañana. Ojalá se acabe el mercado con él aquí».
El mensaje tiene además traducción inmediata sobre el césped. Javi Rueda forma parte de la convocatoria oficial de 24 futbolistas para medirse a Osasuna este jueves 27 de agosto a las 20:30 horas en Abanca Balaídos, un encuentro aplazado desde la primera jornada. El técnico, por tanto, no trata al futbolista como una pieza pendiente de salida, sino como un integrante más de pleno derecho en sus planes.
La declaración refuerza la posición que Giráldez ya había expresado anteriormente cuando calificó como una «mala venta» una posible operación por Rueda en las cifras que estaban trascendiendo. Ahora elimina incluso el matiz económico y lleva el discurso al terreno deportivo: quiere que el mercado se cierre con el lateral todavía en Vigo.
Driouech tendrá que esperar
El escenario es muy distinto con Couhaib Driouech. El Celta oficializó este martes su fichaje procedente del PSV Eindhoven, con contrato hasta junio de 2030, pero Giráldez considera prematuro acelerar su estreno después de un viaje reciente y apenas una toma de contacto con el grupo.
«No está, lleva una sesión y prácticamente ni eso, ha llegado de viaje. Hay que tener paciencia. Veremos si puede llegar para el domingo, que tenga sesiones con el equipo, que se asiente y pensar que lo tenemos para que pueda aportar lo antes posible, pero tiene que tener mecanismos con el equipo y un cierto recorrido con nosotros».
El entrenador explicó además que convocarlo ya ante Osasuna habría sido precipitado. «No ha sido capaz de completar la sesión por el viaje y que lo metiésemos hoy ya era precipitado», señaló antes de destacar las primeras sensaciones que ha dejado el atacante: «Contentos de su llegada, con ganas de aportar; nos ha dejado muy buenas sensaciones en lo que le hemos visto hoy, en lo personal y futbolístico».
Driouech no figura en la lista para recibir a Osasuna. El objetivo pasa ahora por acumular entrenamientos y familiarizarse con los mecanismos de un equipo especialmente exigente en automatismos, presión y ocupación de espacios. La siguiente cita liguera del Celta será el domingo 30 de agosto ante el Athletic Club, también en Balaídos, el horizonte al que apuntó Giráldez cuando dejó abierta la posibilidad de que el nuevo fichaje pueda llegar a tiempo.
Dos mensajes para el cierre de mercado
Las palabras de Giráldez dibujan bien la hoja de ruta inmediata. Con Rueda, máxima contundencia: es importante, está convocado y el técnico quiere conservarlo. Con Driouech, justo lo contrario a las prisas propias de un fichaje reciente: adaptación, sesiones y tiempo para entender un modelo en el que los extremos deben hacer bastante más que recibir abiertos y encarar.
El mercado sigue abierto, pero desde el banquillo celeste la posición queda fijada. Rueda, dentro; Driouech, sin atajos.