Fernando Soriano asegura que el Deportivo terminó el mercado dentro del límite salarial y conserva remanente después de inscribir sobre la bocina a Marc Casadó y José María Giménez.
El Deportivo terminó uno de los mercados más ambiciosos de su historia reciente con dos carreras distintas contra el límite. Una fue contra el reloj: Marc Casadó quedó registrado a las 23:51 y José María Giménez a las 23:58 del último día. La otra, contra el control económico de LaLiga, tuvo un desenlace menos agónico: el club asegura que todavía conserva margen en su límite salarial.
Fernando Soriano, director de fútbol blanquiazul, explicó tras el cierre de la ventana que la planificación se ejecutó dentro de los parámetros fijados por la entidad. En declaraciones recogidas por La Voz de Galicia, resumió la situación con una frase significativa: «Queda un remanente».
El dato ayuda a poner contexto a un cierre de mercado en el que el Dépor incorporó perfiles de enorme jerarquía sin comprometer, según su dirección deportiva, la hoja de ruta económica. M90 ya detalló la particular estructura salarial de la operación de Giménez, una de las claves para entender cómo el club pudo atacar un fichaje de ese nivel.
Casadó a las 23:51; Giménez, a las 23:58
Si en los despachos hubo margen económico, en el registro apenas quedó margen temporal. Soriano relató que la documentación de Casadó entró nueve minutos antes del cierre, mientras que la de Giménez lo hizo cuando quedaban alrededor de dos minutos para que bajase definitivamente la persiana.
Ambas operaciones tienen además un elemento común: el Deportivo dispone de opciones de compra no obligatorias. Eso permite elevar el nivel competitivo inmediato sin convertir desde ahora el coste futuro en una obligación contractual.
Casadó llevaba tiempo en el radar coruñés. La dirección deportiva ya había explorado su incorporación en una etapa anterior, pero fue ahora, al abrirse la posibilidad de una cesión, cuando el Dépor quedó bien colocado para cerrar el movimiento. Giménez, por su parte, dio prioridad al proyecto blanquiazul pese a manejar otras alternativas.
Una plantilla larga y una línea roja económica
Soriano evita presentar el mercado como una colección de nombres. La tesis de la dirección deportiva es que el equipo ha ganado profundidad, experiencia y competencia interna sin salirse de los límites que el club se había marcado. El propio director de fútbol insiste en que una mala salud económica es una línea roja que el proyecto no quiere cruzar.
Ese mensaje complementa lo que el dirigente explicó horas antes sobre la capacidad del Deportivo para atraer futbolistas por la estabilidad y la dimensión del proyecto. El reto cambia ahora de despacho: Antonio Hidalgo tiene que convertir una plantilla larga y con nombres de peso en un equipo competitivo cada semana.
Yeremay no pidió salir
El cierre de mercado también dejó aclaraciones sobre Yeremay Hernández. Soriano reconoció conversaciones alrededor del atacante, pero aseguró que el club no recibió una propuesta formal que alterase su postura y, sobre todo, que el futbolista no solicitó abandonar el Deportivo.
La ventana ya está cerrada y las cuentas, según el club, siguen dentro de control. El mercado deja al Dépor con más recursos de los que tenía al empezar el verano y con algo de margen todavía guardado. Ahora la vara de medir ya no estará en las inscripciones ni en las operaciones: estará en LaLiga.