La Asociación de la Prensa de A Coruña, el Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia y la Asociación Galega de Xornalistas do Deporte reclaman libertad para preguntar, mientras el club justifica su decisión por las presiones sufridas por varios jugadores
El conflicto abierto en torno a Marathón Inferior ha sumado un nuevo frente. Después de que el Deportivo limitase las preguntas posteriores al empate ante el Elche a cuestiones estrictamente deportivas, tres organizaciones profesionales de periodistas han cuestionado públicamente esa decisión y han reclamado respeto a la libertad de los informadores para preguntar sobre asuntos de actualidad.
La controversia se produjo en las comparecencias posteriores al encuentro. Durante la intervención de Ximo Navarro, uno de los capitanes del Deportivo, se intentó formular una pregunta relacionada con la tensión existente entre el club y una parte de la afición por las medidas adoptadas en Marathón Inferior. La cuestión no llegó a plantearse después de que desde el club se indicase que no procedía.
Tres organizaciones respaldan a los periodistas
La reacción no tardó en llegar. La Asociación de la Prensa de A Coruña reclamó al Deportivo que respete la libertad de los periodistas para formular preguntas y subrayó el interés informativo de lo sucedido alrededor de Riazor.
En una línea similar se manifestaron el Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia y la Asociación Galega de Xornalistas do Deporte. Ambas organizaciones defendieron el derecho de los profesionales que cubren habitualmente al Deportivo a preguntar sobre cuestiones de actualidad y mostraron su rechazo a que se delimiten previamente los asuntos que pueden plantearse en una comparecencia pública.
El episodio añade una derivada institucional a un conflicto que durante las últimas semanas ha estado centrado principalmente en la relación entre el club y parte de la grada de Marathón Inferior.
El Dépor vincula la decisión a las presiones sobre sus jugadores
El Deportivo ofreció posteriormente su explicación. En un comunicado oficial, la entidad denunció que varios futbolistas habían recibido insultos y presiones tanto de forma presencial como mediante redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Según la versión del club, algunos jugadores fueron instados a posicionarse públicamente sobre cuestiones relacionadas con el conflicto de Marathón Inferior. La entidad también asegura que durante el calentamiento frente al Elche varios miembros de la plantilla recibieron gritos e insultos desde un sector de la grada y que una situación similar se reprodujo después del encuentro, incluso en presencia de familiares.
Ese contexto es el que el Deportivo utiliza para justificar que Antonio Hidalgo y los jugadores atendiesen únicamente preguntas deportivas. El club sostiene que el objetivo era mantener a plantilla y cuerpo técnico al margen de una cuestión que considera responsabilidad de los órganos de gestión de la entidad.
Una explicación que no cierra el debate
La posición del club y la de las asociaciones profesionales parten de preocupaciones distintas. El Deportivo pretende proteger a sus futbolistas de un conflicto que, según denuncia, ya ha llegado a su esfera personal. Las organizaciones periodísticas, en cambio, consideran que la existencia de ese conflicto no elimina el interés informativo ni puede traducirse en un veto previo a determinadas preguntas.
La situación se produce además en uno de los momentos de mayor tensión social de los últimos años en Riazor. El regreso del equipo a Primera estuvo acompañado por una protesta visible desde la grada, después de semanas de discrepancias por las nuevas condiciones de acceso y funcionamiento de Marathón Inferior.
El Deportivo ha introducido algunas modificaciones durante este proceso, entre ellas la posibilidad de ceder o liberar localidades, pero la disputa entre una parte de la afición y el club continúa abierta.
El conflicto entra en una dimensión nueva
Hasta ahora la discusión se había desarrollado principalmente entre la entidad y los colectivos de aficionados afectados por las medidas de Marathón Inferior. La intervención de las asociaciones de prensa amplía el escenario y sitúa también en el centro del debate la relación del Deportivo con los medios que cubren diariamente la actualidad del equipo.
El club insiste en que seguirá manteniendo una relación de transparencia y cercanía con la prensa, mientras las organizaciones profesionales reclaman que esa relación incluya la posibilidad de preguntar libremente sobre cualquier asunto de interés informativo.
Con los jugadores en medio de una polémica que el propio Deportivo quiere mantener lejos del vestuario, el reto ahora pasa por separar tres planos que han terminado mezclándose: la protesta de una parte de la afición, la protección de la plantilla y el derecho de los periodistas a preguntar.