A menos de dos horas del Deportivo-Elche, las gestiones de última hora provocan largas colas alrededor de Riazor en una tarde ya cargada de emoción y tensión.
La vuelta del Deportivo a Primera División ya se siente mucho antes de que ruede el balón. A primera hora de la tarde, y con el partido ante el Elche acercándose, las colas de aficionados que necesitan realizar gestiones en Riazor superaban ya la escalera de la avenida de La Habana.
La escena resume bien todo lo que rodea a una noche que el deportivismo llevaba ocho años esperando. Hay aficionados solucionando incidencias relacionadas con Marathón Inferior, otros tratando de completar la cesión de carnés, socios cuyos abonos todavía no han llegado y necesitan una entrada física y también seguidores que han acudido para comprar una localidad de última hora.
El conflicto de Marathón Inferior vuelve a aparecer
Parte de estas gestiones están directamente relacionadas con el pulso abierto entre el club y un sector de la afición por las nuevas condiciones de Marathón Inferior. El Deportivo introdujo hace unos días una vía para ceder el abono o liberarlo para su reventa, pero la primera jornada de Liga está dejando claro que el proceso sigue generando movimientos y dudas entre los afectados.
La protesta no desaparecerá esta noche. Como ya contamos, el regreso a Primera convivirá con una protesta naranja en la grada, una imagen que añadirá todavía más contraste a un partido histórico para el club.
Riazor ya vive el partido
Faltan todavía minutos para que se abran definitivamente los accesos y empiece el ritual de una noche de Primera, pero el estadio ya está en ebullición. Las colas, las gestiones contrarreloj y el movimiento de aficionados alrededor de Riazor anticipan un ambiente muy distinto al de cualquier partido de pretemporada.
El Deportivo vuelve hoy a Primera y A Coruña ya lo está viviendo desde mucho antes del pitido inicial.