El Deportivo volvió a pisar Primera más de ocho años después y estrenó su nueva etapa con un empate ante el Elche. Aubameyang puso en pie a Riazor en la primera mitad, pero Marc Aguado castigó a los blanquiazules en el tramo final.
Riazor volvió a tener fútbol de Primera y lo hizo con una noche que durante muchos minutos amenazó con tener final redondo. El Deportivo regresó a la máxima categoría 3.011 días después de su último partido en ella y estuvo cerca de acompañar el reencuentro con una victoria, pero el Elche acabó encontrando el 1-1 en el minuto 76.
El equipo de Antonio Hidalgo compitió, sufrió cuando tuvo que hacerlo y encontró en Pierre-Emerick Aubameyang el gol que había venido buscando durante todo el verano. No le alcanzó para sumar los tres puntos, pero sí para comprobar desde la primera jornada que en Primera cada metro se paga bastante más caro. La noche llegaba después de 3.011 días de espera y un Riazor preparado para recuperar la élite.
El Elche avisa y Aubameyang responde
El partido comenzó con el Elche enseñando los dientes. Ali Houary dispuso de una ocasión muy clara prácticamente desde el área pequeña y Affengruber también rozó el gol de cabeza en unos primeros minutos en los que los visitantes encontraron espacios alrededor del área deportivista.
El Dépor fue asentándose poco a poco. Bil Nsongo probó a Dituro desde fuera del área y Bright Ede mandó fuera un cabezazo después de un saque de esquina. El encuentro comenzaba a equilibrarse cuando apareció uno de los nombres llamados a marcar diferencias esta temporada.
En el minuto 21, Lorenzo Amatucci encontró a Aubameyang y el delantero resolvió con la izquierda desde el centro del área para batir a Dituro. Primer partido oficial, primer gol del gabonés y primer tanto del Deportivo en su nueva vida en Primera.
El 1-0 permitió a los blanquiazules jugar durante varios minutos en un escenario más cómodo. El Elche mantuvo más balón y acumuló llegadas, pero el Deportivo protegió bien su área y alcanzó el descanso por delante.
El partido cambia de dueño
Tras el paso por vestuarios, el conjunto ilicitano dio un paso adelante. Gonzalo Villar comenzó a aparecer con mayor frecuencia entre líneas y Leo Román tuvo que intervenir en varias ocasiones para mantener la ventaja.
Antonio Hidalgo movió el banquillo alrededor de la hora de partido. Diego Villares y Zakaria Eddahchouri entraron para refrescar al equipo, mientras que posteriormente David Mella y Luismi Cruz buscaron aportar piernas y profundidad. El canterano Mella fue además uno de los protagonistas de una jornada especialmente simbólica para la generación de Abegondo que alcanzó la élite con el Dépor.
El Deportivo tuvo incluso una buena secuencia para acercarse al segundo. Mario Soriano vio rechazado un disparo dentro del área y, prácticamente a continuación, Aubameyang obligó a Dituro a intervenir con un remate cruzado.
No llegó el 2-0 y el fútbol suele tener poca paciencia con esas oportunidades.
Aguado castiga a balón parado
El Elche encontró el empate en el minuto 76. Tras un saque de esquina, Gonzalo Villar puso el balón en el área y Marc Aguado atacó el centro para conectar un cabezazo que terminó en la escuadra de Leo Román.
El 1-1 cambió por completo el paisaje de los últimos minutos. El Deportivo intentó volver a acelerar con Mella, Luismi y Eddahchouri sobre el césped, mientras el Elche ya encontraba más espacios para salir y amenazar el área coruñesa.
Ninguno consiguió romper finalmente el empate.
Primer punto y primera lección de Primera
El regreso no terminó con la victoria soñada, pero dejó al Deportivo su primer punto de la temporada y varias pistas sobre lo que le espera.
El conjunto coruñés fue capaz de golpear, competir y sostener durante muchos minutos una ventaja frente a un Elche que tuvo más balón y terminó generando más ocasiones. Los visitantes cerraron el encuentro con un 62% de posesión y once remates por siete de los blanquiazules.
También hubo señales positivas. Aubameyang tardó apenas veinte minutos en estrenarse oficialmente, Amatucci dejó su primera asistencia y Leo Román sostuvo al equipo en diferentes fases del encuentro.
Riazor vuelve a ser de Primera. El primer capítulo no tuvo victoria, pero sí dejó una certeza: después de ocho años esperando este momento, el Deportivo ya está otra vez jugando en la misma mesa que los grandes.