El filial celeste compitió sin complejos en el JP Financial Estadio y sumó un punto en su debut en la categoría de plata
El Celta Fortuna ya tiene su primera página en la historia de Segunda División. El filial celeste arrancó su aventura en la categoría de plata con un empate sin goles ante el Cádiz en el JP Financial Estadio, en un encuentro intenso, equilibrado y con suficientes ocasiones como para que cualquiera de los dos equipos hubiese podido llevarse la victoria. El estreno llegaba después de un ascenso histórico y con la ilusión recogida en la previa del debut ante el Cádiz.
El conjunto dirigido por Fredi Álvarez afrontó el partido con personalidad. El salto de categoría se notó en el ritmo, en la intensidad de los duelos y en la exigencia de cada pérdida, pero el Fortuna no renunció a su propuesta. Trató de salir jugando, buscó progresar por los costados y se mostró dispuesto a competir de tú a tú ante un Cádiz obligado a asumir el peso del estreno delante de su afición.
El conjunto amarillo comenzó con más iniciativa y encontró espacios para cargar el área celeste. Urko Izeta tuvo una buena oportunidad tras una transición, mientras José de la Rosa rozó el gol con un disparo desde la frontal. Antoñito Cordero también estuvo cerca de abrir el marcador después de una rápida contra, aunque su remate se marchó ligeramente desviado.
El Fortuna respondió sin esconderse. Ángel Arcos protagonizó una de las mejores acciones de la primera mitad con un disparo que obligó a intervenir a Jokin Ezkieta, mientras Pablo Meixús estuvo cerca de marcar con un cabezazo tras una acción a balón parado. En el tramo final del primer tiempo, Aldrine Kibet también probó al guardameta local, que volvió a responder con seguridad.
El partido llegó al descanso sin goles, pero con la sensación de que ambos equipos habían encontrado caminos para hacer daño. El Cádiz intentó atacar con más verticalidad, mientras el Celta Fortuna trató de aprovechar la movilidad de sus hombres de arriba y la capacidad de Álvaro Marín para aparecer entre líneas.
Tras la reanudación, el filial celeste fue creciendo. Fredi Álvarez movió el banquillo y el equipo ganó piernas y presencia en campo contrario. Ángel Arcos volvió a disponer de una ocasión clara en el interior del área, aunque su remate terminó en las manos de Ezkieta, una de las grandes figuras de la tarde.
El Cádiz también tuvo sus opciones. Urko Izeta no encontró portería con un cabezazo en una posición franca y Javi Castro obligó a intervenir a Coke Carrillo con otro remate de cabeza dentro del área. El guardameta celeste sostuvo al Fortuna en los momentos de mayor presión amarilla y evitó que el estreno se torciera.
En el tramo final, el Celta Fortuna terminó transmitiendo una sensación de mayor peligro. Quique Ribes tuvo la ocasión más clara de los vigueses en los últimos minutos con un cabezazo a corta distancia, pero Ezkieta volvió a aparecer para frustrar el gol. El Cádiz apretó hasta el añadido, aunque el conjunto de Fredi defendió con orden y no concedió ninguna oportunidad definitiva.
El 0-0 deja un punto para cada equipo y una primera conclusión positiva para el Celta Fortuna: el filial puede competir en Segunda. Todavía necesita ajustar mecanismos, ganar experiencia en determinados escenarios y terminar de completar su plantilla, pero en Cádiz mostró personalidad para jugar en una categoría nueva sin perder su identidad.
El estreno histórico se salda así con un empate trabajado y una portería a cero. No hubo goles, pero sí señales interesantes. Para empezar una temporada inédita, tampoco está mal el botín.