El técnico blanquiazul valoró el 1-1 en La Rosaleda, admitió que al equipo todavía le cuesta sostener la presión alta y dejó claro que Yeremay irá entrando poco a poco tras tres meses sin competir.
Antonio Hidalgo salió de La Rosaleda con un punto y con bastante material para el análisis. El empate del Deportivo ante el Málaga (1-1) dejó fases de buen fútbol, momentos de desajuste y una conclusión que el técnico no escondió: este Dépor todavía está buscando su mejor identidad competitiva en Primera.
El entrenador destacó que el equipo fue capaz de mantenerse dentro del partido incluso cuando el choque cambió de guion. «Habla del nivel de competitividad que tiene el equipo», resumió Hidalgo, que señaló como punto de inflexión el crecimiento del Málaga tras el 0-1 de Aubameyang y la posición de Juan Cruz, que obligó al conjunto coruñés a reajustarse.
Un partido que se rompió tras el descanso
Hidalgo reconoció que el segundo tiempo fue mucho menos controlado. El Deportivo perdió frescura, el partido empezó a partirse y aparecieron más espacios de los que deseaba el cuerpo técnico. Aun así, el bloque blanquiazul resistió en un escenario exigente y sumó por segunda jornada consecutiva.
El técnico fue especialmente claro al analizar el comportamiento defensivo de su equipo: «En bloque alto no nos encontramos bien y tenemos que mejorar ahí. El bloque bajo lo llevamos bastante mejor». Una lectura que encaja con lo visto en varios tramos del encuentro, con un Dépor más cómodo protegiendo metros que saltando arriba de forma sostenida.
También pidió tiempo para sacar conclusiones definitivas. La plantilla ha arrastrado muchas bajas ofensivas durante la pretemporada y, según Hidalgo, eso terminó notándose especialmente en la segunda mitad, cuando faltó la chispa necesaria para mantener el mismo ritmo.
Yeremay vuelve, pero sin prisas
Uno de los focos de la noche estuvo en el regreso de Yeremay Hernández. El atacante volvió a competir después de tres meses fuera y dejó alguna arrancada que recordó el desequilibrio que puede ofrecer cuando recupere su mejor punto físico.
Hidalgo rebajó cualquier expectativa inmediata y explicó que el canario todavía necesita acumular trabajo. «Es un jugador explosivo y necesita entrenamientos», señaló antes de insistir en que está llamado a ser uno de los futbolistas diferenciales del Deportivo.
Su reaparición llega, además, en pleno ruido de mercado, aunque el mensaje del entrenador fue puramente deportivo: recuperación progresiva, carga de minutos controlada y paciencia.
Luismi por Bil, una decisión para salir de la presión
El entrenador también explicó uno de los cambios del once respecto al estreno liguero. Bil Nsongo dejó su sitio a Luismi Cruz porque el cuerpo técnico entendía que tanto Luismi como Asp Jensen podían ayudar más en la salida ante la presión malaguista. La apuesta tuvo premio en el 0-1, con Luismi encontrando el pase que dejó a Aubameyang mano a mano antes de que el gabonés resolviese con enorme frialdad.
El delantero volvió a marcar y ya suma dos goles en dos jornadas. En la comparecencia oficial del club, Hidalgo lo definió como «un jugador de talla mundial» y destacó la diferencia que aporta en el último tercio.
Dos puntos y mucho margen de mejora
El Deportivo suma dos empates en sus dos primeros partidos tras regresar a Primera, primero ante el Elche en Riazor y después en La Rosaleda. El balance todavía no permite hacer grandes lecturas, pero sí deja una idea reconocible: el equipo compite, aunque todavía está lejos de tener afinados todos sus mecanismos.
La próxima fase del trabajo pasa por mejorar la presión alta, recuperar frescura ofensiva y acelerar la puesta a punto de futbolistas que han llegado con menos carga de minutos. Hidalgo lo resumió con una frase que marca bastante bien el momento del equipo: hay que descubrir «qué tipo de equipo somos y la cantidad de esfuerzo que podemos dar».
El análisis completo del partido puede consultarse también en la crónica oficial del RC Deportivo.