Ante Budimir estuvo a punto de provocar otro disgusto en Riazor en la jornada que cerraba la undécima jornada de Primera División. Tras dos ocasiones claras de los locales, salvadas por Sergio Herrera en sendos mano a mano, el enésimo error de Leo permitió al atacante croata anotar el primer gol del partido y mantener de manera casi permanente al Deportivo en su mira telescópica.
Amén del estropicio que le hizo al Celta al comienzo de la competición, con su entrada al juego tras el descanso, propiciando la remontada rojilla en Balaídos, lo del Deportivo empieza a convertirse en algo habitual.
Una herida abierta en la Copa
Durante el largo penar de los herculinos lejos de la Primera División, en el que también tuvo responsabilidad en su etapa mallorquina, Budimir pasó por Riazor dejando su muesca. Hace casi cinco años, el Osasuna se enfrentó a la escuadra coruñesa en partido de Segunda Eliminatoria de la Copa de España. Pese a la desigualdad del duelo, con el Deportivo en Primera Federación y los de Pamplona en Primera División, los locales se adelantaron con un gol de Doncel, pero Barja, rozando el descanso, empató. Jagoba Arrasate, en una de sus etapas más brillantes en el fútbol español, no valoró el criterio de las rotaciones y mantuvo casi todo el partido a su delantero titular en juego. El técnico acertó porque a los 63 minutos, Budimir batió a Mackay y, gracias a esa diana, el Osasuna pasó la ronda.
El Mallorca de Budimir y la pesadilla del ascenso
El ariete osasunista llegó al fútbol hispano de la mano del Mallorca en el mercado de invierno de la temporada 2018/19. Pese a estar solo en la mitad de la liga de Segunda División se enfrentó tres veces al Deportivo en aquel ejercicio. La primera, con triunfo deportivista por la mínima, ocurrió en la antepenúltima jornada. En Riazor, el partido tenía más carácter de final para el cuadro gallego que para el insular. El 1-0 pegó al Deportivo al Cádiz, último con plaza para entrar en la fase de ascenso, que acabaría conquistando al sumar 56 puntos, uno más que los andaluces. El Mallorca, por su parte, también la consiguió de una manera más desahogada, ahorrándose el drama clásico de la última jornada para hacerlo.
El Mallorca, sin Budimir en el campo, eliminó al Albacete mientras que el Deportivo hacía lo propio con el Málaga. El croata llegó a duras penas a la eliminatoria definitiva. En el partido de ida, donde el Deportivo logró un resultado con el que acariciaba el ascenso a Primera (2-0), Vicente Moreno apenas pudo disponer de su atacante estrella, que jugó los últimos 28 minutos en sustitución de Abdón.
La noche de Son Moix que no olvida el deportivismo
En la vuelta, al técnico bermellón no le quedó otra que poner toda la pólvora desde el principio para igualar esa diferencia, que le bastaría para festejar el ascenso. Aridai, Budimir y Lago Júnior formaron el tridente ofensivo insular. A los 20 minutos, Budimir acertó abriendo lo que sería una noche de San Juan muy dura de digerir para los coruñeses. Después llegaría el tanto de Sevilla y, finalmente, para asegurar, el 3-0 de Abdón, El croata, en medio de los aplausos, abandonaría el campo dos minutos después con la fiesta mallorquina celebrándose en las gradas de Son Moix.
Desde entonces, Budimir no ha fallado desde que tiene enfrente al Deportivo, al que le ha castigado en las tres últimas ocasiones en las que lo tuvo delante.
