El Deportivo de La Coruña ya empieza a mover piezas de cara a su regreso a Primera División. Con el ascenso todavía caliente y Riazor saboreando el cierre de temporada, la planificación deportiva entra en fase quirúrgica: Cristian Herrera, Sergio Escudero, Samuele Mulattieri, José Gragera y Stoichkov no continuarían en el club, mientras que la situación de Ximo Navarro sigue pendiente de una decisión definitiva. La información, avanzada por Torre de Marathón / La Voz de Galicia, encaja con el escenario que ya se venía dibujando en los últimos días: el Dépor cambia de categoría y también de exigencia.
Cinco nombres apuntan a la puerta de salida
El salto a Primera no perdona sentimentalismos. El Dépor ha cumplido el gran objetivo del curso, pero ahora toca ponerse el traje de obra: revisar contratos, rendimiento, encaje deportivo y margen salarial.
En esa primera criba aparecen Cristian Herrera, Sergio Escudero, Samuele Mulattieri, José Gragera y Stoichkov, cinco futbolistas que, salvo giro de guion, no formarían parte del proyecto blanquiazul en la élite.
No es una decisión menor. Todos han formado parte del vestuario que ha llevado al Deportivo de vuelta al escaparate principal del fútbol español, pero el club entiende que la plantilla necesita un lavado de cara importante para competir en una categoría donde cada pérdida se paga a precio de multa de tráfico en autopista.
Ximo Navarro, el “veremos” de la operación salida
La gran incógnita está en Ximo Navarro. El lateral todavía no tiene cerrado su futuro y el club mantiene abierta la reflexión sobre su continuidad.
Su caso es distinto al de los otros nombres señalados. La duda pasa por valorar experiencia, polivalencia, jerarquía en el grupo y respuesta física en una temporada que será de máxima exigencia. Dicho en cristiano futbolero: Ximo puede no ser una apuesta de largo recorrido, pero sí un perfil útil para determinados partidos, contextos y vestuarios.
Según la información publicada, el Deportivo todavía debe tomar una decisión sobre él.
El ascenso cambia las reglas del juego
El Deportivo no está planificando una temporada cualquiera. Vuelve a LaLiga EA Sports después de años de reconstrucción, golpes duros y un proceso que ha terminado con el club otra vez entre los grandes.
Ese cambio de escenario obliga a elevar el listón. Ya no basta con tener una plantilla competitiva para Segunda. En Primera hacen falta piernas, ritmo, físico, calidad diferencial y fondo de armario. Y ahí la dirección deportiva debe hilar fino para no convertir la alegría del ascenso en una cuesta arriba desde agosto.
La hoja de ruta apunta a una remodelación importante. Informaciones recientes ya señalaban que el Dépor espera varios movimientos de entrada y salida, con la intención de reforzar una plantilla que tendrá que medirse a rivales de otro calibre competitivo.
Herrera, Escudero, Mulattieri, Gragera y Stoichkov: final de etapa
Cada caso tiene su lectura.
Cristian Herrera termina una etapa marcada por su experiencia y oficio en ataque. Sergio Escudero, veterano de mil batallas, aportó recorrido y poso competitivo, pero el club parece mirar hacia otro perfil para el lateral. Mulattieri, con cartel y condiciones, no habría terminado de ganarse un sitio de continuidad. Gragera tampoco apunta a seguir en la sala de máquinas. Y Stoichkov, otro futbolista con nombre propio en la categoría, entraría igualmente en esa lista de despedidas.
No se trata solo de quién vale o quién no vale. Se trata de qué necesita el Deportivo para sobrevivir primero y competir después en Primera. Porque el mercado, como el VAR, no perdona despistes.
Riazor despedirá una temporada histórica con aroma de cambio
El Dépor cerrará el curso en Abanca-Riazor ante una afición que todavía tiene el ascenso metido en vena. Pero bajo la fiesta ya se escucha el ruido de despachos.
El último partido de la temporada llega con emoción deportiva, posibles despedidas y una grada que sabe reconocer a quienes han formado parte del camino. Algunos futbolistas podrían vivir sus últimos minutos como blanquiazules en una tarde de celebración, pero también de adiós.
Y ahí estará la paradoja bonita y cruel del fútbol: mientras Riazor celebra el regreso a Primera, varios protagonistas de la ascensión empiezan a mirar hacia la puerta de salida.
El Dépor ya piensa como equipo de Primera
La noticia deja un mensaje claro: el Deportivo no quiere limitarse a participar en Primera. Quiere construir una plantilla con argumentos reales para competir.
La primera barrida no es una demolición, sino una selección natural de mercado. El club necesita acertar en los fichajes, blindar a sus piezas diferenciales y rodear a su núcleo competitivo de jugadores preparados para el salto.
Porque en Primera no hay domingos tranquilos. Hay duelos, presión, focos y rivales que te castigan hasta un saque de banda mal defendido.
El Dépor ya ha subido. Ahora empieza el partido más complicado: hacer una plantilla para quedarse.