El Pabellón Ourense B ha empezado la Primeira Futgal juvenil con tres victorias, 17 goles a favor y solo tres en contra. El último resultado, un 11-1 frente al Xinzo, dispara un arranque que ya merece atención propia.
En fútbol base, los marcadores pueden dispararse de vez en cuando. Lo que resulta menos habitual es encadenar tres jornadas y salir de ellas con nueve puntos, 17 goles marcados y una diferencia de +14. Ese es el comienzo del Pabellón Ourense B en la Primeira Futgal juvenil.
El conjunto ourensano abrió el curso con un 4-1 ante el Bosco, ganó después 1-2 al Calasancio B y este fin de semana convirtió su tercer encuentro en una avalancha: 11-1 al Xinzo. Tres partidos, tres victorias y una media superior a cinco goles por jornada.
Un liderato construido a base de goles
El pleno de puntos no es exclusivo del Pabellón, porque Velle y Rayo 21 también han comenzado con nueve de nueve, pero la diferencia de goles coloca al filial pabellonista en lo más alto. El dato ofensivo es el que marca la distancia: 17 tantos en apenas 270 minutos de competición.
La cantera ourensana ya venía dando señales de actividad esta temporada. M90 ha seguido el crecimiento de estructuras provinciales y el movimiento de los grandes viveros gallegos, desde el torneo de Sanxenxo con algunas de las mejores canteras de Galicia hasta el reciente derbi de Liga Nacional entre Celta y Deportivo.
Más que un 11-1
El resultado frente al Xinzo llama la atención, pero el verdadero indicador está en la continuidad. El Pabellón B ha marcado en los tres partidos, ha ganado tanto en casa como fuera y ha pasado de cuatro a dos y después a once goles sin perder el pleno.
En una categoría formativa, el marcador nunca puede ser la única medida. El objetivo sigue siendo desarrollar jugadores, acelerar decisiones y preparar a los futbolistas para escalones superiores. Precisamente por eso interesa seguir a un equipo que está resolviendo sus primeros encuentros con tanta claridad: la pregunta no es cuánto durará la goleada, sino cuánto talento puede producir ese ritmo competitivo.
La temporada apenas empieza. En Abegondo, tres juveniles del Deportivo ya han probado el primer equipo. En Ourense, el Pabellón B está mandando otro mensaje desde abajo: 17 goles en tres tardes son demasiados como para no mirar.