El San Tirso cadete pasó por Vilagarcía con un 1-6 al Arosa y un protagonista incontestable: Santi Durán marcó cuatro goles. El equipo suma siete puntos de nueve después de haber terminado tercero el pasado curso, solo por detrás de Deportivo y Celta.
Hay equipos de formación que compiten para sobrevivir al calendario y otros que empiezan a instalarse entre los nombres que obligan a mirar la clasificación cada semana. El San Tirso SD Cadete pertenece cada vez más al segundo grupo.
Su última exhibición llegó en el campo Manuel Jiménez Abalo, donde derrotó 1-6 al Arosa. Jorge Méndez abrió la cuenta, Álvaro Gómez también vio portería y Santi Durán firmó cuatro tantos, una actuación individual que convirtió la tercera jornada de División de Honor en una tarde especialmente difícil de olvidar.
Siete de nueve después de un curso histórico
El dato del presente gana valor al mirar hacia atrás. El San Tirso terminó la pasada temporada en tercera posición de la máxima categoría cadete gallega, únicamente por detrás del Deportivo y del Celta. Lejos de tratarse de una excepción aislada, el nuevo campeonato ha comenzado con la misma ambición.
Ganó 0-1 al Val Miñor en la primera jornada, empató 1-1 con el Bergantiños y ahora ha goleado al Arosa. Son siete puntos de nueve antes de recibir al Racing de Ferrol, otro examen para comprobar hasta dónde puede llegar un equipo que ya ha demostrado que sabe competir contra estructuras mucho mayores.
Una cantera que ya aparece en el mapa
M90 ya siguió el arranque de la División de Honor infantil con el San Tirso-Deportivo de O Pinar. La dimensión del proyecto se aprecia precisamente ahí: distintas categorías enfrentándose regularmente a las principales canteras gallegas y sosteniendo un nivel competitivo alto.
El escenario del fútbol base gallego está dejando además señales muy interesantes. El Celta B juvenil golpeó con fuerza en el último derbi y tres juveniles del Dépor ya han debutado con el primer equipo. El San Tirso aporta otra vía: competir desde un club de dimensión mucho menor y conseguir que sus futbolistas crezcan midiéndose cada semana con los mejores.
La goleada de Vilagarcía no garantiza nada a largo plazo. Pero cuatro goles de Santi Durán, un 1-6 y siete puntos en tres jornadas sí dejan una pista bastante clara: el San Tirso vuelve a estar dispuesto a incomodar a cualquiera.