El Celta B juvenil se llevó con autoridad el derbi ante el Juvenil B del Deportivo y se impuso por 4-0 en A Madroa, en la cuarta jornada de la Liga Nacional Juvenil. El resultado confirma el buen arranque del conjunto celeste y supone un frenazo importante para un Dépor B que venía de golear al Boiro.
El encuentro era uno de los focos del fin de semana en la cantera gallega. M90 ya había puesto el acento en el doble derbi de cantera entre Celta y Deportivo, y el primero de esos cruces dejó un marcador mucho más contundente de lo esperado.
El Celta B se hace fuerte en A Madroa
El equipo celeste, vigente campeón de la Liga Nacional Juvenil, volvió a demostrar el potencial de una generación que continúa empujando desde abajo. El 4-0 permite al Celta B sumar un triunfo de peso ante uno de los rivales llamados a estar en la zona alta de la competición.
El Deportivo llegaba a Vigo después de una trayectoria irregular pero con mucha pegada: había arrancado con un 7-3 ante el Montañeros, cayó después frente al Auriense y reaccionó con un 4-0 sobre el Boiro. En A Madroa, sin embargo, fue el Celta el que impuso su ley.
La victoria da continuidad al buen momento de la estructura celeste, que también ha dejado señales positivas en División de Honor. El primer juvenil viene de imponerse al Deportivo en el otro gran derbi reciente, un encuentro tras el que Juan Recondo reivindicó la identidad y la valentía de su equipo.
La cantera vuelve a marcar el pulso del fin de semana
El choque de Liga Nacional confirma la intensidad de una rivalidad que esta temporada está ofreciendo numerosos enfrentamientos entre las dos principales canteras gallegas. El Dépor, además, mantiene una apuesta constante por acercar a sus jóvenes al fútbol sénior, como quedó patente esta semana con la presencia de Mauro Valeiro, Leandro Altieri y Frank Iglesias en un entrenamiento con el primer equipo.
Para el Celta B, el 4-0 supone uno de los resultados más significativos de este inicio de Liga Nacional. Para el Deportivo, la jornada obliga a pasar página después de un derbi en el que no encontró respuesta al empuje celeste.